Metal Zodiac Devil
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Metal Zodiac Devil
Capítulo 1: El Shinigami.
Un niño iba corriendo, huyendo de un hombre de ojos rojos, que le quería asesinar... De repente, un hombre enmascarado apareció. Sacó 2 pistolas negras y empezó a disparar. El hombre las esquivaba. Sacó de la funda de su espada una katana de 1,78: 1,70 el largo de la hoja y 8 el largo de la empuñadura. La hoja tenía 17 centímetros de ancho. Era un metal bastante oscuro. La empuñadura era completamente negra y al final acababa en una fina cadena de unos 20 centímetros de largo. al final de la cadena, un medallón con el símbolo de la cruz pentagonal demoníaca. Cortó al hombre con ella en 2 y éste se disipó en una niebla blanca.
Hombre con Katana: Espíritu, ¿estás bien?
Espírtu de Niño: ¿Cómo sabes que soy un fantasma?
El hombre cogió una medalla y se la puso en la frente al niño.
Hombre: Te enviaré al cielo.
Espíritu: Gracias.
El hombre se quitó la máscara y demostró una cara de un chaval atractivo, afeitado, de unos 20 años, de pelo verde oscuro y ojos demoníacos.
Hombre:(Me llamo Raito Katsura. Soy un Shinigami. Llevo 400 años controlando el tráfico de almas en Japón. Las Almas puras son siempre perseguidas por los Demonios, Almas corrompidas por la Oscuridad del Diablo. Mi misión es devolver al infierno a los demonios y llevar a las almas al cielo).
Raito subió a su casa.
TV: Al parecer, el nuevo Presidente de Japón, el Sr. Kinamoto, aceptó las nuevas construcciones del Edificio Akatsika...
- Raito apagó el televisor.
Raito: Mi cuerpo me pide alcohol...
Raito cogió las llaves, cerró la puerta, se dirigió al bar.
Camarero: ¿Qué desea?
Raito: Un wisky bien fuerte. - Dijo con su típico tono frío.
Raito miró el televisor. En él se motraba al Presidente de Japón dando un discurso.
Hombre 1: ¡Ese hombre es un estafador!
Raito: Como todos los políticos de Japón, así que no te sorprendas demasiado.
Hombre 2: Muerto estaría mejor.
Raito: Y que lo digas.
Raito se quedó pensativo. En sus últimos 2 años, se dio cuenta de que Japón estaba pasando por una constante problemática de un desprogreso en el País. A cambio de eso, Japón estaba empobreciéndose. Raito se bebió su wisky, y salió del bar formando ruido. Empezó a pasear por las calles de Tokyo. El paisaje era desastroso: Hace tiempo que no se veía el sol, el cielo estaba lleno de humo, todas las casas empezaban a tomar un color grisáceo, a causa de la contaminación. Los niños paseaban solos por las calles. Una mano agarró su chaqueta de cuero por detrás.
Niño: Señor, ¿puede darme algo?
Era uno de tantos niños pobre huérfanos que por su desgracia les tocaba vivir en la calle. Llevaba unos harapos, estaba sucio, con el pelo largo y despeinado. Era impresionante ver que aún así, sus ojos no perdían inocencia.
Raito: Claro. - Sacó de su billetera lo suficiente como para comer algunos pocos días.
Niño: Gracias señor. - Cogió el billete y se fue corriendo.
Raito: (Esto es el resultado de la dictadura del gran Kinamoto, nuestro Salvador. Es peor que un demonio. Por su culpa, este país, se está volviendo pobre. Que por culpa de uno muchos sufran...).
Raito miró a un cartel colgado en la pared. En él aparecía la foto de Kinamoto. Podía sentir como si estuviera siendo vigilado, como si el cartel tuviera vida propia. La gente tenía miedo. Miedo, ya que Kinamoto intentaba controlar a las personas, a sus mentes, a sus corazones.
Raito volvió a su casa. Se ducho y prendió su reproductor de CD. Puso un disco de Trapt mientras se quitaba la ropa. En el se vio un cuerpo musculado, depilado, con algunas cicatrices, y algunas heridas sin cicatrizar aún. Se metió en el baño.
- En otro lugar -
Una chica de pelo azul claro estaba mirando por la ventana de su piso.
Chica: (Ojalá este país acabe por recuperarse. Y los malditos Demonios... Siento uno...) - Cogió sus katanas, sus pistolas y saltó por la ventana. Escaló el edificio hasta llegar al tejado y empezó a saltar de edificio a edificio.
- En la casa de Raito -
Estaba comiendo, cuando sintió un Demonio. cogió su gran katana y sus pistolas y salió por la ventana. Empezó a correr hacia abajo por la pared y corrió hacia el demonio. Al llegar, sacó su katana.
Raito: ¡Para!
El Demonio sacó una katana de dimensiones normales, y corrió hacia Raito. ambos chocaron sus armas, y saltaron hacia atrás. Raito cogió su pistola y le disparó en la cabeza. Pero no moría. Al momento, una chica de la misma edad que Raito sató del tejado y clavó sus 2 katanas de dimensiones normales en la cabeza del demonio. Sacó 2 pistolas plateadas y empezó a disparar a Raito. Raito corrió hacia ella y le agarró de las muñecas.
Raito: ¿Cómo te llamas?
Mitsuko: Mitsuko Akira. ¿Eres un demonio?
Raito: Un Shinigami. - Miró a la chica. Era bastante atractiva, bien maquillada, de pelo azul claro y ojos verdes.
Mitsuko: Ya veo.
Raito: ¿y vos qué eres?
Mitsuko: Una humana adiestrada para asesinar demonios.
Raito: Ya veo. ¿Quieres ir a tomar algo?
Mitsuko: Está bien. (No debo fiarme demasiado).
Ambos estaban bebiendo en un bar.
Raito: Llevo acá 400 años. Lo único que hago es matar demonios...
Mitsuko: Mi familia me vendió cuando tenía 4 años. Cuando tenía 6, empecé a ser adiestrada.
Raito: Pobre... La gente que destina a otra nada más nacer... Y más de tu propia familia...
Mitsuko: Lo sé... ¿Quiénes son tus padres?
Raito: Los Shinigamis no nacemos, somos creados a partir de Almas.
Mitsuko: ¿Eres muy viejo?
Raito: 15.000 años.
Mitsuko: Te conservas bien.
Raito: No podemos envejecer... Y nada de este mundo nos puede matar.
Mitsuko: Debe cansar vivir tanto... Solo...
Raito: Creo que deberíamos trabajar juntos. ...
Mitsuko: También lo creo. Aunque sea por Japón...
Cada uno volvió a su casa. Mientras, en el Infierno...
_______________
Nota: Acá les dejo un boceto de la Mata Almas de Raito.
http://i226.photobucket.com/albums/dd97/AlbertoFranciscanos/Kuroiakaminari.jpg
Un niño iba corriendo, huyendo de un hombre de ojos rojos, que le quería asesinar... De repente, un hombre enmascarado apareció. Sacó 2 pistolas negras y empezó a disparar. El hombre las esquivaba. Sacó de la funda de su espada una katana de 1,78: 1,70 el largo de la hoja y 8 el largo de la empuñadura. La hoja tenía 17 centímetros de ancho. Era un metal bastante oscuro. La empuñadura era completamente negra y al final acababa en una fina cadena de unos 20 centímetros de largo. al final de la cadena, un medallón con el símbolo de la cruz pentagonal demoníaca. Cortó al hombre con ella en 2 y éste se disipó en una niebla blanca.
Hombre con Katana: Espíritu, ¿estás bien?
Espírtu de Niño: ¿Cómo sabes que soy un fantasma?
El hombre cogió una medalla y se la puso en la frente al niño.
Hombre: Te enviaré al cielo.
Espíritu: Gracias.
El hombre se quitó la máscara y demostró una cara de un chaval atractivo, afeitado, de unos 20 años, de pelo verde oscuro y ojos demoníacos.
Hombre:(Me llamo Raito Katsura. Soy un Shinigami. Llevo 400 años controlando el tráfico de almas en Japón. Las Almas puras son siempre perseguidas por los Demonios, Almas corrompidas por la Oscuridad del Diablo. Mi misión es devolver al infierno a los demonios y llevar a las almas al cielo).
Raito subió a su casa.
TV: Al parecer, el nuevo Presidente de Japón, el Sr. Kinamoto, aceptó las nuevas construcciones del Edificio Akatsika...
- Raito apagó el televisor.
Raito: Mi cuerpo me pide alcohol...
Raito cogió las llaves, cerró la puerta, se dirigió al bar.
Camarero: ¿Qué desea?
Raito: Un wisky bien fuerte. - Dijo con su típico tono frío.
Raito miró el televisor. En él se motraba al Presidente de Japón dando un discurso.
Hombre 1: ¡Ese hombre es un estafador!
Raito: Como todos los políticos de Japón, así que no te sorprendas demasiado.
Hombre 2: Muerto estaría mejor.
Raito: Y que lo digas.
Raito se quedó pensativo. En sus últimos 2 años, se dio cuenta de que Japón estaba pasando por una constante problemática de un desprogreso en el País. A cambio de eso, Japón estaba empobreciéndose. Raito se bebió su wisky, y salió del bar formando ruido. Empezó a pasear por las calles de Tokyo. El paisaje era desastroso: Hace tiempo que no se veía el sol, el cielo estaba lleno de humo, todas las casas empezaban a tomar un color grisáceo, a causa de la contaminación. Los niños paseaban solos por las calles. Una mano agarró su chaqueta de cuero por detrás.
Niño: Señor, ¿puede darme algo?
Era uno de tantos niños pobre huérfanos que por su desgracia les tocaba vivir en la calle. Llevaba unos harapos, estaba sucio, con el pelo largo y despeinado. Era impresionante ver que aún así, sus ojos no perdían inocencia.
Raito: Claro. - Sacó de su billetera lo suficiente como para comer algunos pocos días.
Niño: Gracias señor. - Cogió el billete y se fue corriendo.
Raito: (Esto es el resultado de la dictadura del gran Kinamoto, nuestro Salvador. Es peor que un demonio. Por su culpa, este país, se está volviendo pobre. Que por culpa de uno muchos sufran...).
Raito miró a un cartel colgado en la pared. En él aparecía la foto de Kinamoto. Podía sentir como si estuviera siendo vigilado, como si el cartel tuviera vida propia. La gente tenía miedo. Miedo, ya que Kinamoto intentaba controlar a las personas, a sus mentes, a sus corazones.
Raito volvió a su casa. Se ducho y prendió su reproductor de CD. Puso un disco de Trapt mientras se quitaba la ropa. En el se vio un cuerpo musculado, depilado, con algunas cicatrices, y algunas heridas sin cicatrizar aún. Se metió en el baño.
- En otro lugar -
Una chica de pelo azul claro estaba mirando por la ventana de su piso.
Chica: (Ojalá este país acabe por recuperarse. Y los malditos Demonios... Siento uno...) - Cogió sus katanas, sus pistolas y saltó por la ventana. Escaló el edificio hasta llegar al tejado y empezó a saltar de edificio a edificio.
- En la casa de Raito -
Estaba comiendo, cuando sintió un Demonio. cogió su gran katana y sus pistolas y salió por la ventana. Empezó a correr hacia abajo por la pared y corrió hacia el demonio. Al llegar, sacó su katana.
Raito: ¡Para!
El Demonio sacó una katana de dimensiones normales, y corrió hacia Raito. ambos chocaron sus armas, y saltaron hacia atrás. Raito cogió su pistola y le disparó en la cabeza. Pero no moría. Al momento, una chica de la misma edad que Raito sató del tejado y clavó sus 2 katanas de dimensiones normales en la cabeza del demonio. Sacó 2 pistolas plateadas y empezó a disparar a Raito. Raito corrió hacia ella y le agarró de las muñecas.
Raito: ¿Cómo te llamas?
Mitsuko: Mitsuko Akira. ¿Eres un demonio?
Raito: Un Shinigami. - Miró a la chica. Era bastante atractiva, bien maquillada, de pelo azul claro y ojos verdes.
Mitsuko: Ya veo.
Raito: ¿y vos qué eres?
Mitsuko: Una humana adiestrada para asesinar demonios.
Raito: Ya veo. ¿Quieres ir a tomar algo?
Mitsuko: Está bien. (No debo fiarme demasiado).
Ambos estaban bebiendo en un bar.
Raito: Llevo acá 400 años. Lo único que hago es matar demonios...
Mitsuko: Mi familia me vendió cuando tenía 4 años. Cuando tenía 6, empecé a ser adiestrada.
Raito: Pobre... La gente que destina a otra nada más nacer... Y más de tu propia familia...
Mitsuko: Lo sé... ¿Quiénes son tus padres?
Raito: Los Shinigamis no nacemos, somos creados a partir de Almas.
Mitsuko: ¿Eres muy viejo?
Raito: 15.000 años.
Mitsuko: Te conservas bien.
Raito: No podemos envejecer... Y nada de este mundo nos puede matar.
Mitsuko: Debe cansar vivir tanto... Solo...
Raito: Creo que deberíamos trabajar juntos. ...
Mitsuko: También lo creo. Aunque sea por Japón...
Cada uno volvió a su casa. Mientras, en el Infierno...
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Nota: Acá les dejo un boceto de la Mata Almas de Raito.
http://i226.photobucket.com/albums/dd97/AlbertoFranciscanos/Kuroiakaminari.jpg
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Edad: 20
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Re: Metal Zodiac Devil
Capítulo 2: Planes Del Infierno.
... Lucifer estaba sentado en su trono.
Demonio 1: ¿Cómo piensas hacer eso?
Lucifer: Yo, como el Diablo... Mi deseo es conquistar la Tierra.
Demonio 2: Son 6.000.000 millones de almas.
Lucifer: Las castigaré una a una. Luego las haré mi esclavos... Y con ellos... Conquistaré a los Shinigamis y al cielo.
Demonio 1: Al parecer por fin llevarás a cabo tu plan.
Lucifer: Mi venganza por lo que me hicieron. - Lucifer tenía los ojos rojos. Aparentaba 20 años, de pelo blanco y largo, le llegaba hasta los hombros. Lo tenía suelto.
- En otro lugar -
Raito estaba en la Plaza. Llevaba una chaqueta de cuero negra con algunas líneas blancas y unos vaqueros negros. De repente, vio que Mitsuko se acercaba a él. Llevaba una minifalda blanca, con una camiseta negra en la cual se veía algo de escote, y bien maquillada.
Raito: Hola. (¿Pero qué coño lleva? No me voy a enamorar de una mortal).
Mitsuko: (Parece nervioso).
Raito: (Creo que cree que esto es una cita).
Mitsuko: Bueno, movámonos. - Le cogió del brazo.
Raito y Mitsuko entraron en la Biblioteca.
Mitsuko: ¿Qué Sección debemos mirar?
Raito: Internacionales.
Mitsuko: ¿Seguro?
Raito: Tan seguro como que tengo más años que esta Biblioteca.
Mitsuko: Está bien, te creeré.
Fueron a la Sección Internacionales.
Mitsuko: ¿Qué se supone que buscamos?
Raito: Un documento negro, un libro de cubierta negra. En él pone Transquipciones sobre Japón.
Mitsuko y Raito empezaron a buscar, hasta que...
Mitsuko: ¡Lo encontré!
Mitsuko sacó el libro negro de la estantería. Raito lo abrió.
Raito: Página 47: El hombre cotidiando japonés se está transformando, dejando atrás su ruralidad.
Mitsuko: Revolución Meiji.
Raito: Dejando atrás el Mundo de los Shinigamis y aquellas leyendas a las guerras.
Mitsuko: ¿Ese fue el principio de todo?
Raito: Cuando eso pasó, tuve que huir y esconder mi Mata Almas.
Mitsuko: ¿Y por qué querías enseñarme esto?
Raito: ¿Crees en Dios?
Mitsuko: No. Bueno antes no creía ni en Shinigamis.
Raito: Estas confusa, ¿eh?
Mitsuko: Por supuesto. No creo que exista Cielo ni Infierno, pero a cambio lucho contra Demonios.
Raito: Pues verás...
No pudo acabar su frase... De repente, de unas de las estanterías apareció fuego. Todos empezaron a correr.
MitsuRaito: ¡Demonios!
Sólo llevaban las pistolas encima. Al cabo de un rato, todo el sitio estaba ardiendo. De repente, empezaron a oír pasos.
Mitsuko: Creo que intentan rodearnos.
Raito: Lo sé. - Disparó a una de las estanterías y cayo. Apareció, oculto tras ella, un hombre... Un demonio.
Raito estaba enfrente de un demonio. Como siempre, tenían ojos rojos y forma humana, pero este... Portaba una espada tan alta como él mismo. Raito y él empezaron a luchar.
Raito: ¿Cómo es que tienes una Mata Almas?
Demonio: Lucifer me la dio.
Raito: ¿Lucifer? (Mierda, no tengo mi Mata Almas).
Raito esquivaba las estocadas. Cogió la hoja con su mano. Con la otra le pegó un puñetazo en la cara. De repente, oyó unos disparos... Mitsuko disparaba a otro.
Mitsuko: ¡Son duros!
Raito: Lo sé. No te alejes de mi...
Demonio: ¡Por Lucifer!
Raito: (Lucifer, ¿qué coño estás haciendo?).
Raito le cogió la Mata Almas, la clavó en el suelo, le pegó una patada y se rompió. Le disparó a la cabeza.
Raito: ¿Te ayudo?
Mitsuko: Está bien. - A la vez que esquivó una madera ardiendo que cayó del piso superior.
Empezaba a hacer mucho calor... Él era ignífugo, pero Mitsuko... ¿Por qué pensaba en Mitsuko? Agarró al demonio, y le disparó en la cabeza, a la vez que Mitsuko en el abdomen.
Raito: Ya... Salgamos... - Cogió a Mitsuko en brazos, y ella se sonrojó.
Mitsuko: Gracias.
Raito: Yo soy ignífugo, pero vos no. Mejor que no te quemes. - Su voz era fría, aunque algo disimulada.
Raito saltó por la ventana al tejado del edificio de enfrente.
Raito: ¿Estás bien?
Mitsuko: Sí... Gracias a ti.
Raito sonrió... Por primera vez... Notaba algo...
Mitsuko: Pero ni Dios ni el Diablo existen...
Raito: Tienes razón... Dios no existe. En realidad Dios es la organización de los Shinigamis.
Mitsuko: ¿Y el Diablo?
Raito: El Diablo sí. Era un Shinigami llamado Lucifer. Hace milenios, empezó a mostrar actos oscuros... Fue encerrado en el Infierno... Al parecer... Empezó a usar las almas de los del Infieron para crear a los demonios...
... Lucifer estaba sentado en su trono.
Demonio 1: ¿Cómo piensas hacer eso?
Lucifer: Yo, como el Diablo... Mi deseo es conquistar la Tierra.
Demonio 2: Son 6.000.000 millones de almas.
Lucifer: Las castigaré una a una. Luego las haré mi esclavos... Y con ellos... Conquistaré a los Shinigamis y al cielo.
Demonio 1: Al parecer por fin llevarás a cabo tu plan.
Lucifer: Mi venganza por lo que me hicieron. - Lucifer tenía los ojos rojos. Aparentaba 20 años, de pelo blanco y largo, le llegaba hasta los hombros. Lo tenía suelto.
- En otro lugar -
Raito estaba en la Plaza. Llevaba una chaqueta de cuero negra con algunas líneas blancas y unos vaqueros negros. De repente, vio que Mitsuko se acercaba a él. Llevaba una minifalda blanca, con una camiseta negra en la cual se veía algo de escote, y bien maquillada.
Raito: Hola. (¿Pero qué coño lleva? No me voy a enamorar de una mortal).
Mitsuko: (Parece nervioso).
Raito: (Creo que cree que esto es una cita).
Mitsuko: Bueno, movámonos. - Le cogió del brazo.
Raito y Mitsuko entraron en la Biblioteca.
Mitsuko: ¿Qué Sección debemos mirar?
Raito: Internacionales.
Mitsuko: ¿Seguro?
Raito: Tan seguro como que tengo más años que esta Biblioteca.
Mitsuko: Está bien, te creeré.
Fueron a la Sección Internacionales.
Mitsuko: ¿Qué se supone que buscamos?
Raito: Un documento negro, un libro de cubierta negra. En él pone Transquipciones sobre Japón.
Mitsuko y Raito empezaron a buscar, hasta que...
Mitsuko: ¡Lo encontré!
Mitsuko sacó el libro negro de la estantería. Raito lo abrió.
Raito: Página 47: El hombre cotidiando japonés se está transformando, dejando atrás su ruralidad.
Mitsuko: Revolución Meiji.
Raito: Dejando atrás el Mundo de los Shinigamis y aquellas leyendas a las guerras.
Mitsuko: ¿Ese fue el principio de todo?
Raito: Cuando eso pasó, tuve que huir y esconder mi Mata Almas.
Mitsuko: ¿Y por qué querías enseñarme esto?
Raito: ¿Crees en Dios?
Mitsuko: No. Bueno antes no creía ni en Shinigamis.
Raito: Estas confusa, ¿eh?
Mitsuko: Por supuesto. No creo que exista Cielo ni Infierno, pero a cambio lucho contra Demonios.
Raito: Pues verás...
No pudo acabar su frase... De repente, de unas de las estanterías apareció fuego. Todos empezaron a correr.
MitsuRaito: ¡Demonios!
Sólo llevaban las pistolas encima. Al cabo de un rato, todo el sitio estaba ardiendo. De repente, empezaron a oír pasos.
Mitsuko: Creo que intentan rodearnos.
Raito: Lo sé. - Disparó a una de las estanterías y cayo. Apareció, oculto tras ella, un hombre... Un demonio.
Raito estaba enfrente de un demonio. Como siempre, tenían ojos rojos y forma humana, pero este... Portaba una espada tan alta como él mismo. Raito y él empezaron a luchar.
Raito: ¿Cómo es que tienes una Mata Almas?
Demonio: Lucifer me la dio.
Raito: ¿Lucifer? (Mierda, no tengo mi Mata Almas).
Raito esquivaba las estocadas. Cogió la hoja con su mano. Con la otra le pegó un puñetazo en la cara. De repente, oyó unos disparos... Mitsuko disparaba a otro.
Mitsuko: ¡Son duros!
Raito: Lo sé. No te alejes de mi...
Demonio: ¡Por Lucifer!
Raito: (Lucifer, ¿qué coño estás haciendo?).
Raito le cogió la Mata Almas, la clavó en el suelo, le pegó una patada y se rompió. Le disparó a la cabeza.
Raito: ¿Te ayudo?
Mitsuko: Está bien. - A la vez que esquivó una madera ardiendo que cayó del piso superior.
Empezaba a hacer mucho calor... Él era ignífugo, pero Mitsuko... ¿Por qué pensaba en Mitsuko? Agarró al demonio, y le disparó en la cabeza, a la vez que Mitsuko en el abdomen.
Raito: Ya... Salgamos... - Cogió a Mitsuko en brazos, y ella se sonrojó.
Mitsuko: Gracias.
Raito: Yo soy ignífugo, pero vos no. Mejor que no te quemes. - Su voz era fría, aunque algo disimulada.
Raito saltó por la ventana al tejado del edificio de enfrente.
Raito: ¿Estás bien?
Mitsuko: Sí... Gracias a ti.
Raito sonrió... Por primera vez... Notaba algo...
Mitsuko: Pero ni Dios ni el Diablo existen...
Raito: Tienes razón... Dios no existe. En realidad Dios es la organización de los Shinigamis.
Mitsuko: ¿Y el Diablo?
Raito: El Diablo sí. Era un Shinigami llamado Lucifer. Hace milenios, empezó a mostrar actos oscuros... Fue encerrado en el Infierno... Al parecer... Empezó a usar las almas de los del Infieron para crear a los demonios...
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Re: Metal Zodiac Devil
Capítulo 3: Otro Enemigo.
Kinamoto estaba en su Despacho, contemplando su Imperio... Mirando a aquellos ciudadanos de los cuales robaba sin cesar, para autoengrandecerse... Sus esclavos... El poder lo es todo. Quien tiene poder, lo tiene todo. ¿De qué servía el amor si luego no podías tener poder como para hacerla y obligarla a ser tu esposa? Esa era su Filosofía: Soy mejor que todos vosotros, y todos vosotros debeis obedecer mis palabras. De repente, un hombre de ropas negras, ojos rojizos y un cabello largo y blanco, entró en la Sala.
Kinamoto: ¿Quién eres?
Lucifer: Soy el Diablo.
Kinamoto: Si si, lo que vos digas, chaval. - Dijo con un tono jactancioso.
Lucifer tocó la mesa del Presidente y la hizo incendiar.
Kinamoto: ¿Qué coño haces?
Lucifer: ¿Me crees ahora?
Kinamoto: Si si, pero para ya. - Desesperado.
Lucifer: Quiero hacer un trato contigo.
Kinamoto: Dime. - Sonriendo malévolamente.
- 2 horas después -
Mitsuko y Raito estaban andando por la acera. Vieron en un televisor gigante al Presidente de Japón.
Presidente: Al parecer, cierto hombre lleva algunos meses asesinando personas. Su nombre es Raito Katsura.
Raito se quedó congelado.
Mitsuko: Raito...
Raito: (Últimamente pasan cosas extrañas. Lucifer... ¿Qué estás tramando?) ¡Vámonos!
Raito y Mitsuko salieron corriendo. Estaban en un callejón cuando un demonio apareció. Mitsuko sacó sus armas, y el demonio una espada tan grande como él. Raito sacó su katana y empezaron a luchar. Rápidamente, le cortó en 2, y el demonio se disipó en una niebla blanca.
Mitsuko: Otro con Mata Almas...
Raito: Ahora el país me persigue... Vaya, vaya... Esto se pone intersante.
- En otro lugar -
El Presidente de Japón estaba encerrado en su Despacho. De la nada, apareció Lucifer.
Lucifer: Hola.
Presidente: ¿Qué quiere?
Lucifer: Decirle que el trato está llevándolo bien a cabo.
Presidente: Recuerda el trato. Te entrego a Raito y...
Lucifer: Te daré la inmortalidad.
- En casa de Raito -
Raito estaba sentado en el sofá.
Raito: (El hecho de el Presidente sepa mi nombre... Está relacionado. Si dijeran el nombre de Mitsuko igual me lo creería, pero... Dijeron el mío. Bueno, quiere decir que a Mitsuko no la buscan... Eso es bueno...).
Mitsuko salía de la cocina con unos cafés.
Raito: Creo que no deberías acercarte a mí mucho.
Mitsuko: Si lo que dices es cierto, vas a necesitar mi ayuda. Además, cuidaré de ti (Últimamente pasan demasiadas cosas... Conosco a un Shinigami, demonios con Mata Almas... El Presidente nos sigue...).
Raito: Gracias. - Sonriendo.
De repente, se oyó un golpe en la puerta. Mitsuko miró por la mirilla.
Mitsuko: ¡La policía!
Raito y Mitsuko entraron a la habitación y cogieron sus armas. Saltaron por la ventana. En aquel instante, la Policía rompió la puerta y entró a la casa. Vieron que saltaron por la ventana. Empezaron a bajar. Al caer Raito y Mitsuko, vio que otros policías le seguían por detrás. Se escondieron tras una esquina.
Raito: No podemos matarlos... Son civiles...
Mitsuko: Lo sé.
Vieron que un coche policial estaba vacío y se montaron en él.
Kinamoto estaba en su Despacho, contemplando su Imperio... Mirando a aquellos ciudadanos de los cuales robaba sin cesar, para autoengrandecerse... Sus esclavos... El poder lo es todo. Quien tiene poder, lo tiene todo. ¿De qué servía el amor si luego no podías tener poder como para hacerla y obligarla a ser tu esposa? Esa era su Filosofía: Soy mejor que todos vosotros, y todos vosotros debeis obedecer mis palabras. De repente, un hombre de ropas negras, ojos rojizos y un cabello largo y blanco, entró en la Sala.
Kinamoto: ¿Quién eres?
Lucifer: Soy el Diablo.
Kinamoto: Si si, lo que vos digas, chaval. - Dijo con un tono jactancioso.
Lucifer tocó la mesa del Presidente y la hizo incendiar.
Kinamoto: ¿Qué coño haces?
Lucifer: ¿Me crees ahora?
Kinamoto: Si si, pero para ya. - Desesperado.
Lucifer: Quiero hacer un trato contigo.
Kinamoto: Dime. - Sonriendo malévolamente.
- 2 horas después -
Mitsuko y Raito estaban andando por la acera. Vieron en un televisor gigante al Presidente de Japón.
Presidente: Al parecer, cierto hombre lleva algunos meses asesinando personas. Su nombre es Raito Katsura.
Raito se quedó congelado.
Mitsuko: Raito...
Raito: (Últimamente pasan cosas extrañas. Lucifer... ¿Qué estás tramando?) ¡Vámonos!
Raito y Mitsuko salieron corriendo. Estaban en un callejón cuando un demonio apareció. Mitsuko sacó sus armas, y el demonio una espada tan grande como él. Raito sacó su katana y empezaron a luchar. Rápidamente, le cortó en 2, y el demonio se disipó en una niebla blanca.
Mitsuko: Otro con Mata Almas...
Raito: Ahora el país me persigue... Vaya, vaya... Esto se pone intersante.
- En otro lugar -
El Presidente de Japón estaba encerrado en su Despacho. De la nada, apareció Lucifer.
Lucifer: Hola.
Presidente: ¿Qué quiere?
Lucifer: Decirle que el trato está llevándolo bien a cabo.
Presidente: Recuerda el trato. Te entrego a Raito y...
Lucifer: Te daré la inmortalidad.
- En casa de Raito -
Raito estaba sentado en el sofá.
Raito: (El hecho de el Presidente sepa mi nombre... Está relacionado. Si dijeran el nombre de Mitsuko igual me lo creería, pero... Dijeron el mío. Bueno, quiere decir que a Mitsuko no la buscan... Eso es bueno...).
Mitsuko salía de la cocina con unos cafés.
Raito: Creo que no deberías acercarte a mí mucho.
Mitsuko: Si lo que dices es cierto, vas a necesitar mi ayuda. Además, cuidaré de ti (Últimamente pasan demasiadas cosas... Conosco a un Shinigami, demonios con Mata Almas... El Presidente nos sigue...).
Raito: Gracias. - Sonriendo.
De repente, se oyó un golpe en la puerta. Mitsuko miró por la mirilla.
Mitsuko: ¡La policía!
Raito y Mitsuko entraron a la habitación y cogieron sus armas. Saltaron por la ventana. En aquel instante, la Policía rompió la puerta y entró a la casa. Vieron que saltaron por la ventana. Empezaron a bajar. Al caer Raito y Mitsuko, vio que otros policías le seguían por detrás. Se escondieron tras una esquina.
Raito: No podemos matarlos... Son civiles...
Mitsuko: Lo sé.
Vieron que un coche policial estaba vacío y se montaron en él.
Nathan Hellsing- Cantidad de envíos: 158
Edad: 20
Fecha de inscripción: 24/04/2008

Re: Metal Zodiac Devil
Capítulo 4: Persecución.
Raito empezó a conducir. Empezó a esquivar los coches a toda velocidad. Aquello empezaba a perder su sentido... Para Raito una cosa estaba clara: Lucifer y Kinamoto estaban relacionados en algo.
Mitsuko: ¡Mierda, nos siguen!
Raito: ¡Joder! - Subiendo velocidad. - (Lucifer se mueve demasiado rápido. Debo detenerle como sea).
Justo a 20 metros atrás suyo, aparecieron varios coches policía. Raito esquivaba el tráfico de un modo inusual. Los policías empezaron a disparar. Estaban nerviosos. Les quedaba pocas alternativas.
Mitsuko: Mierda, estais andando en zona de civiles.
Raito: Creo que Kinamoto y Lucifer están relacionados.
Mitsuko: ¿Por qué lo dices?
Raito: Por las Mata Almas... Sólo los Shinigamis poseemos Mata Almas...
Mitsuko: ¿Qué quieres decir?
Raito: Creo que Lucifer está dándole el poder de los Shinigamis a sus Demonios.
Mitsuko: ¿Para qué?
Raito: Eso es lo que aún no sé. Pero de algún modo debemos averiguarlo.
Mitsuko: Este asunto cada vez me gusta menos.
Raito: Y a mí. Créeme, me huelo a que pasará algo muy malo...
Raito se metió por un desvío a la izquierda.
Mitsuko: ¿Qué haces?
Raito: Perderlos.
Pero en el desvío de al lado aparecieron un par de coches y helicópteros. Cogieron un desvío a autopista. Los helicópteros empezaron a disparar. Esquiviban coches que les venía de frente.
Mitsuko: ¡Ostia! Estos no paran.
Raito: ¿Creías que iban a parar?
Mitsuko: No soy tonta.
Raito: Lo mejor será meternos por zona natural.
Mitsuko: Está bien, creo que tienes razón.
Llegaron a un descampado. Bajaron del coche. Estaba oscuro. La única luz provenía de los proyectores del coche y de la luz de la Luna, entonces llena.
Mitsuko: Apenas veo.
Raito: Yo sí. Los ojos de Shinigami permiten ver en la oscuridad.
Mitsuko: Impresionante.
De repente... Ven algo impresionante... Unos 60 demonios... Y Lucifer.
Raito: ¡Lucifer! ¿Estás detrás de esto?
Lucifer: Muy listo. Raito Katsura, hora de tu muerte. - Sacó una espada medieval de su espalda y de 17 de ancho.
Raito y Lucifer empezaron a luchar. Mitsuko sacó sus katanas. Empezó a luchar contra los demonios. Raito y Lucifer estaban en el cielo... Flotando. Se impulsaron hacia fuera. Corrieron hacia el otro. Raito saltó. Atacó desde arriba, pero Lucifer lo bloqueó... Mitsuko cortaba a uno por la cintura, cuando venía otro por detrás... Ella se agachó y le pegó una patada... Le clavó unas de sus katanas... Lucifer giraba su espada.
Raito: Mejor acaba ya con esta tontería.
Lucifer: No. Me vengaré de los Shinigamis.
Raito: ¿A qué te refieres?
Lucifer: Malditos Shinigamis... Aún optais por haceros los inocentes. Me desterrasteis.
Raito: Créeme, fuiste tú el que incendió aquellas casas.
Lucifer: Ah si, creo recordar que te maté.
Raito: Sólo mataste a Yamato.
Lucifer: Ya veo. Pues es hora... ¡De tu muerte! - Le empezó a atacar.
Raito bloqueó el ataque y contratacó. Sin embargo, Lucifer lo esquivó a tiempo, y saltó varios metros hacia atrás.
Raito: ¿Y qué te tienes liada con Kinamoto?
Lucifer: Nada... Sólo matarte a cambio de su inmortalidad.
Raito: Ya veo... Otra vez jugando sucio. - Corrió hacia Lucifer.
Lucifer atacó, pero Raito lo esquivó a tiempo. Las grandes espadas se movían a una velocidad vertiginosa, y muchas chispas saltaban a todas direcciones.De repente, vio como un helicóptero se acercaba y empezaba a dirspararles. Mitsuko intentaba esquivarlos. Raito se movía a una gran velocidad. De repente, una luz blanca apareció al fondo... Y Lucifer y sus demonios desaparecieron... Raito y Mitsuko quedaron insconcientes.
Raito empezó a conducir. Empezó a esquivar los coches a toda velocidad. Aquello empezaba a perder su sentido... Para Raito una cosa estaba clara: Lucifer y Kinamoto estaban relacionados en algo.
Mitsuko: ¡Mierda, nos siguen!
Raito: ¡Joder! - Subiendo velocidad. - (Lucifer se mueve demasiado rápido. Debo detenerle como sea).
Justo a 20 metros atrás suyo, aparecieron varios coches policía. Raito esquivaba el tráfico de un modo inusual. Los policías empezaron a disparar. Estaban nerviosos. Les quedaba pocas alternativas.
Mitsuko: Mierda, estais andando en zona de civiles.
Raito: Creo que Kinamoto y Lucifer están relacionados.
Mitsuko: ¿Por qué lo dices?
Raito: Por las Mata Almas... Sólo los Shinigamis poseemos Mata Almas...
Mitsuko: ¿Qué quieres decir?
Raito: Creo que Lucifer está dándole el poder de los Shinigamis a sus Demonios.
Mitsuko: ¿Para qué?
Raito: Eso es lo que aún no sé. Pero de algún modo debemos averiguarlo.
Mitsuko: Este asunto cada vez me gusta menos.
Raito: Y a mí. Créeme, me huelo a que pasará algo muy malo...
Raito se metió por un desvío a la izquierda.
Mitsuko: ¿Qué haces?
Raito: Perderlos.
Pero en el desvío de al lado aparecieron un par de coches y helicópteros. Cogieron un desvío a autopista. Los helicópteros empezaron a disparar. Esquiviban coches que les venía de frente.
Mitsuko: ¡Ostia! Estos no paran.
Raito: ¿Creías que iban a parar?
Mitsuko: No soy tonta.
Raito: Lo mejor será meternos por zona natural.
Mitsuko: Está bien, creo que tienes razón.
Llegaron a un descampado. Bajaron del coche. Estaba oscuro. La única luz provenía de los proyectores del coche y de la luz de la Luna, entonces llena.
Mitsuko: Apenas veo.
Raito: Yo sí. Los ojos de Shinigami permiten ver en la oscuridad.
Mitsuko: Impresionante.
De repente... Ven algo impresionante... Unos 60 demonios... Y Lucifer.
Raito: ¡Lucifer! ¿Estás detrás de esto?
Lucifer: Muy listo. Raito Katsura, hora de tu muerte. - Sacó una espada medieval de su espalda y de 17 de ancho.
Raito y Lucifer empezaron a luchar. Mitsuko sacó sus katanas. Empezó a luchar contra los demonios. Raito y Lucifer estaban en el cielo... Flotando. Se impulsaron hacia fuera. Corrieron hacia el otro. Raito saltó. Atacó desde arriba, pero Lucifer lo bloqueó... Mitsuko cortaba a uno por la cintura, cuando venía otro por detrás... Ella se agachó y le pegó una patada... Le clavó unas de sus katanas... Lucifer giraba su espada.
Raito: Mejor acaba ya con esta tontería.
Lucifer: No. Me vengaré de los Shinigamis.
Raito: ¿A qué te refieres?
Lucifer: Malditos Shinigamis... Aún optais por haceros los inocentes. Me desterrasteis.
Raito: Créeme, fuiste tú el que incendió aquellas casas.
Lucifer: Ah si, creo recordar que te maté.
Raito: Sólo mataste a Yamato.
Lucifer: Ya veo. Pues es hora... ¡De tu muerte! - Le empezó a atacar.
Raito bloqueó el ataque y contratacó. Sin embargo, Lucifer lo esquivó a tiempo, y saltó varios metros hacia atrás.
Raito: ¿Y qué te tienes liada con Kinamoto?
Lucifer: Nada... Sólo matarte a cambio de su inmortalidad.
Raito: Ya veo... Otra vez jugando sucio. - Corrió hacia Lucifer.
Lucifer atacó, pero Raito lo esquivó a tiempo. Las grandes espadas se movían a una velocidad vertiginosa, y muchas chispas saltaban a todas direcciones.De repente, vio como un helicóptero se acercaba y empezaba a dirspararles. Mitsuko intentaba esquivarlos. Raito se movía a una gran velocidad. De repente, una luz blanca apareció al fondo... Y Lucifer y sus demonios desaparecieron... Raito y Mitsuko quedaron insconcientes.
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Re: Metal Zodiac Devil
Capítulo 5: Un Nuevo Guerrero.
Kinamoto estaba aburrido, en su Despacho, pensativo. Acababa de enviar toda la Policía de Tokyo tras Raito... No podían fallar... Iba a ser inmortal, vivir el poder para siempre. Apareció Lucifer.
Lucifer: Fallamos.
Kinamoto: Ya veo. Mira chaval, me da igual que sepas hacer fueguitos, pero como no me des la inmortalidad, serás seguido de por vida tras mis Policías.
Lucifer agarró del cuello a Kinamoto.
Lucifer: ¿Acaso sabes quién soy?
Kinamoto: Eres... Lucifer... Mi Amo y Señor.
Lucifer: Eso me gusta más. - Soltándole y desapareciendo de la nada.
Kinamoto se quedó solo. Cogió su teléfono y marcó un número.
Kinamoto: Inspector, necesito que des una Conferencia.
Inspector: Está bien.
Mitsuko despertó en una cama. Estaba vendada. Entró al salón. Estaba sentado un hombre rubio, con el pelo peinado hacia atrás. A su lado, estaba Raito, también vendado.
Raito: Te presento a Shino Aburame. Él es... Shinigami.
Shino: Hola. - Se dio cuenta de que poseía los ojos rojos propios de los Demonios y los Shinigamis.
Raito: Estamos en problemas.
Shino: Ya me di cuenta. Dime qué es lo que sabéis.
Raito: Lucifer planea conquistar el Mundo.
Shino: Entiendo... Lucifer es fuerte.
Mitsuko: Seguro que podremos hacer algo.
Shino: Por ahora, mantener a los demonios en línea.
Raito: Necesitamos la ayuda de los Shinigamis.
Shino: No estás dispuestos.
Mitsuko: ¿Qué?
Raito: Aún son tan vagos...
Mitsuko: Estamos perdidos.
Shino: Aún así... Lucharé contra los demonios.
Raito: Además... Este país... Se está yendo a la real mierda.
Mitsuko: Y la Policía nos busca... todo son problemas.
Shino: Debemos conseguir que dejen de ocurrir estos sucesos.
Raito: Debemos parar a Lucifer.
Mitsuko: Debemos devolverle la paz a Japón.
- En la Comisaría -
Koji Akimari entró en la reunión policial. Un joven chaval, de pelo rojizo y ojos naranjas.
Comisario: Por orden del Presidente, Mitsuko Akira y Raito Katsura deben ser asesinados, por homicidio. Se le vio asesinando a muchas personas, que misteriosamente, sus cuerpos nunca son encontrados. Se dice que el disipa un humo blanco y aprovecha para escapar. Bien, montaremos patrulleros alrededor de su casa. La vigilancia será máxima.
Inspector: ¿Qué asesinatos se supone que cometió?
Comisario: Personas cuyo asesinato no fueron reclamados.
Inspector: Debe estar de coña. No me lo creo.
Comisario: Creyéndolo o no, el Presidente lo ordena.
Acabó la reunión.
Koji: (No le veo sentido... Habla de repente de un asesino... Cuyas personas asesinadas no fueron reclamadas... No me gustaría reconocerlo pero... Diría que se está montando un complot...).
Kinamoto estaba aburrido, en su Despacho, pensativo. Acababa de enviar toda la Policía de Tokyo tras Raito... No podían fallar... Iba a ser inmortal, vivir el poder para siempre. Apareció Lucifer.
Lucifer: Fallamos.
Kinamoto: Ya veo. Mira chaval, me da igual que sepas hacer fueguitos, pero como no me des la inmortalidad, serás seguido de por vida tras mis Policías.
Lucifer agarró del cuello a Kinamoto.
Lucifer: ¿Acaso sabes quién soy?
Kinamoto: Eres... Lucifer... Mi Amo y Señor.
Lucifer: Eso me gusta más. - Soltándole y desapareciendo de la nada.
Kinamoto se quedó solo. Cogió su teléfono y marcó un número.
Kinamoto: Inspector, necesito que des una Conferencia.
Inspector: Está bien.
Mitsuko despertó en una cama. Estaba vendada. Entró al salón. Estaba sentado un hombre rubio, con el pelo peinado hacia atrás. A su lado, estaba Raito, también vendado.
Raito: Te presento a Shino Aburame. Él es... Shinigami.
Shino: Hola. - Se dio cuenta de que poseía los ojos rojos propios de los Demonios y los Shinigamis.
Raito: Estamos en problemas.
Shino: Ya me di cuenta. Dime qué es lo que sabéis.
Raito: Lucifer planea conquistar el Mundo.
Shino: Entiendo... Lucifer es fuerte.
Mitsuko: Seguro que podremos hacer algo.
Shino: Por ahora, mantener a los demonios en línea.
Raito: Necesitamos la ayuda de los Shinigamis.
Shino: No estás dispuestos.
Mitsuko: ¿Qué?
Raito: Aún son tan vagos...
Mitsuko: Estamos perdidos.
Shino: Aún así... Lucharé contra los demonios.
Raito: Además... Este país... Se está yendo a la real mierda.
Mitsuko: Y la Policía nos busca... todo son problemas.
Shino: Debemos conseguir que dejen de ocurrir estos sucesos.
Raito: Debemos parar a Lucifer.
Mitsuko: Debemos devolverle la paz a Japón.
- En la Comisaría -
Koji Akimari entró en la reunión policial. Un joven chaval, de pelo rojizo y ojos naranjas.
Comisario: Por orden del Presidente, Mitsuko Akira y Raito Katsura deben ser asesinados, por homicidio. Se le vio asesinando a muchas personas, que misteriosamente, sus cuerpos nunca son encontrados. Se dice que el disipa un humo blanco y aprovecha para escapar. Bien, montaremos patrulleros alrededor de su casa. La vigilancia será máxima.
Inspector: ¿Qué asesinatos se supone que cometió?
Comisario: Personas cuyo asesinato no fueron reclamados.
Inspector: Debe estar de coña. No me lo creo.
Comisario: Creyéndolo o no, el Presidente lo ordena.
Acabó la reunión.
Koji: (No le veo sentido... Habla de repente de un asesino... Cuyas personas asesinadas no fueron reclamadas... No me gustaría reconocerlo pero... Diría que se está montando un complot...).
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Re: Metal Zodiac Devil
Capítulo 6: Recuerdos Pasados.
Raito se acostó en la cama. Pensó en aquel día...
- 15.000 años antes -
Lucifer aún era Shinigami. Estaba en una batalla contra un Demonio.
Lucifer: ¡Yamato, para!
Yamato, un Shinigami pelirrojo, corría hacia el Demonio a toda velocidad. Yamato intentó atacar, pero el Demonio le esquivó. Lucifer corrió para defender a Yamato y... La katana del Demonio le atravesó.
Yamato:¡LUCIFEEEEEEEEEEER!
Luficer: Lucha... Por... El... Cielo... - Cerró los ojos.
Yamato, airoso, cogió su katana.
Demonio: Ven, atácame con todas tus fuerzas.
Yamato: ¡MUERE!
Yamato corrió hacia el Demonio. Le cortó en 2 con demasiada facilidad, fruto del dolor interior, de la desesperación. Cogió a Lucifer y fue al centro clínico. Allí estaba Kami, el jefe por Excelencia. Un anciano de pelo blanco y barba.
Kami: ¿Qué pasó?
Yamato: Por mi culpa... Un Demonio...
Kami: Tranquilo... Sacaremos parte de su Alma y nacerá otro.
Yamato: ¿Dejará de existir?
Kami: Su cuerpo estará encerrado.
Kami tocó el pecho de Lucifer, y fue apartando la mano, sacando una energía blanca brillante.
Yamato: Mejor que te vayas.
Yamato salió de la Sala. Kami empezó a mover las manos. La energía empezó a coger forma. Tomó forma humana. La luz se transformó en un cuerpo. Era un chico de unos 20 años, pelo largo y verde.
Kami: Te llamarás... Raito Katsura.
Raito: Me llamo... Raito...
- Aquella noche -
Lucifer, o más bien, su cuerpo, estaba en una cama, tirado. Dentro de su inerte cuerpo empezó a correr un veneno... El veneno llegó a su cerebro... Sus ojos se abrieron.
Lucifer: Es hora de jugar.
Abrió la puerta y se encontró con un Shinigami.
Shinigami: ¿No estabas muerto?
Lucifer le cogió de la cabeza y apretó hasta que la cabeza reventó, manchándolo todo de sangre. Entró en la habitación de Kami. Se subió a su cama.
Kami: ¿Lucifer?
Lucifer: Adiós... Viejo...
Lucifer disparó, pero Kami lo esquivó y le agarró del cuello.
Kami: ¿Qué diablos te pasa?
Lucifer: Deseo tu poder...
Kami: ¡Para! - Lo empujó de la Sala y lo tiró al suelo. Empezó a darle patadas a Lucifer. Lucifer le cogió de la pierna y le tiró. Ambos estaban tumbados. Sacaron sus pistolas y apuntaron al otro a la cabeza.
Kami: Para.
Lucifer: ¡NO! - Le disparó en la pierna y salió corriendo.
- Al día siguiente -
Raito estaba paseando por el Cielo. Llevaba el típico traje Shinigami: Unas zapatillas negras, unos vaqueros negros y una camisa de cuello y botones negra. Llevaba su Mata Almas a la espalda. Estaba exactamente igual de joven, aunque tenía el pelo más largo. Admiraba a las Almas corriendo de un lado hacia otro en aquel prado. Otro Shinigami, de pelo rojizo y ojos rojos, se colocó a su lado.
Yamato: Me huelo algo de Lucifer.
Raito: Y yo... (Espero que no pase nada).
- En la Biblioteca -
Lucifer estaba leyendo un libro.
Lucifer: Por lo que veo... Entiendo... Si uso el poder de la oscuridad...
- En la Sala General -
El hombre al que llamaba Kaio, era el Jefe Supremo de los Shinigamis.
Kaio: Me parece que Lucifer trama algo.
Shinigami 1: Está obteniendo demasiado poder.
Shinigami 2: Y lo peor que no los usará para nuestros fines.
Kaio: Además, está empezando a conseguir aliados.
Shinigami 3: ¿Quiénes?
Shinigami 4: Las Almas oscuras.
- En otro lugar -
Lucifer estaba en una taberna con Almas oscuras.
Lucifer: Seguidme, y os llevaré a la victoria. A vosotros, se os trata como a esclavos. Y eso siendo lo que en vida erais los más fuertes. Unámonos, destruyamos a los Shinigamis y tomemos el control.
- Por la noche -
Raito despertó bajo la luz de las antorchas. Un montón de Almas oscuras y de Shinigamis luchaban entre sí. cogió su Mata Almas y sus pistolas negras y salió. Empezó a matar Almas oscuras. De repente oyó gritos. las Almas puras estaban empezando a ser asesinadas... Sus casas ardían... Raito cogió sus pistolas y empezó a disparar. Asesinó a los oscuros y ayudó a los puros.
Yamato: Raito... Necesitamos ayuda.
Raito: ¡Yevad a los puros a la parte interior del Palacio Shinigami!
Yamato corrió y los metió... Pero al cerrar las puertas, se quedó fuera... Lucifer estaba justo atrás con su Mata Almas.
Yamato: Hasta acá llegaste. - Cogendo la suya.
Los 2 empezaron a luchar... Lucifer desapareció... Apareció justo encima y le clavó la Mata Almas.
Raito: ¡YAMATOOOOOOOOOO!
Yamato estaba muerto.
Raito corrió hasta Lucifer. Cogió su Mata Almas y empezaron a luchar. Lucifer retrocedió unos pasos.
Raito: ¿Qué quieres con esto?
Lucifer: Simplemente, poder. Sólo poder. El poder lo es todo.
Raito: Te equivocas.
Lucifer: Hermano mío... Fuiste creado con una parte de mi Alma...
Raito: Aún así no soy como vos.
Lucifer: No creas. Un día, buscarás mi poder.
Raito: No creo. Y si lo busco, será para proteger a las Almas.
Lucifer atravesó con su espada a Raito y lo dejó insconciente.
Raito: Lucifer... Idiota... - Cerró los ojos.
Raito dejó de pensar. Estaba viendo el televisor.
_______________
Nota: Acá les dejo un boceto de la Mata Almas de Raito.
http://i226.photobucket.com/albums/dd97/AlbertoFranciscanos/Kuroiakaminari.jpg
Nota: Acá les dejo un boceto de la Mata Almas de Lucifer.
http://i226.photobucket.com/albums/dd97/AlbertoFranciscanos/Lucifer.jpg
Raito se acostó en la cama. Pensó en aquel día...
- 15.000 años antes -
Lucifer aún era Shinigami. Estaba en una batalla contra un Demonio.
Lucifer: ¡Yamato, para!
Yamato, un Shinigami pelirrojo, corría hacia el Demonio a toda velocidad. Yamato intentó atacar, pero el Demonio le esquivó. Lucifer corrió para defender a Yamato y... La katana del Demonio le atravesó.
Yamato:¡LUCIFEEEEEEEEEEER!
Luficer: Lucha... Por... El... Cielo... - Cerró los ojos.
Yamato, airoso, cogió su katana.
Demonio: Ven, atácame con todas tus fuerzas.
Yamato: ¡MUERE!
Yamato corrió hacia el Demonio. Le cortó en 2 con demasiada facilidad, fruto del dolor interior, de la desesperación. Cogió a Lucifer y fue al centro clínico. Allí estaba Kami, el jefe por Excelencia. Un anciano de pelo blanco y barba.
Kami: ¿Qué pasó?
Yamato: Por mi culpa... Un Demonio...
Kami: Tranquilo... Sacaremos parte de su Alma y nacerá otro.
Yamato: ¿Dejará de existir?
Kami: Su cuerpo estará encerrado.
Kami tocó el pecho de Lucifer, y fue apartando la mano, sacando una energía blanca brillante.
Yamato: Mejor que te vayas.
Yamato salió de la Sala. Kami empezó a mover las manos. La energía empezó a coger forma. Tomó forma humana. La luz se transformó en un cuerpo. Era un chico de unos 20 años, pelo largo y verde.
Kami: Te llamarás... Raito Katsura.
Raito: Me llamo... Raito...
- Aquella noche -
Lucifer, o más bien, su cuerpo, estaba en una cama, tirado. Dentro de su inerte cuerpo empezó a correr un veneno... El veneno llegó a su cerebro... Sus ojos se abrieron.
Lucifer: Es hora de jugar.
Abrió la puerta y se encontró con un Shinigami.
Shinigami: ¿No estabas muerto?
Lucifer le cogió de la cabeza y apretó hasta que la cabeza reventó, manchándolo todo de sangre. Entró en la habitación de Kami. Se subió a su cama.
Kami: ¿Lucifer?
Lucifer: Adiós... Viejo...
Lucifer disparó, pero Kami lo esquivó y le agarró del cuello.
Kami: ¿Qué diablos te pasa?
Lucifer: Deseo tu poder...
Kami: ¡Para! - Lo empujó de la Sala y lo tiró al suelo. Empezó a darle patadas a Lucifer. Lucifer le cogió de la pierna y le tiró. Ambos estaban tumbados. Sacaron sus pistolas y apuntaron al otro a la cabeza.
Kami: Para.
Lucifer: ¡NO! - Le disparó en la pierna y salió corriendo.
- Al día siguiente -
Raito estaba paseando por el Cielo. Llevaba el típico traje Shinigami: Unas zapatillas negras, unos vaqueros negros y una camisa de cuello y botones negra. Llevaba su Mata Almas a la espalda. Estaba exactamente igual de joven, aunque tenía el pelo más largo. Admiraba a las Almas corriendo de un lado hacia otro en aquel prado. Otro Shinigami, de pelo rojizo y ojos rojos, se colocó a su lado.
Yamato: Me huelo algo de Lucifer.
Raito: Y yo... (Espero que no pase nada).
- En la Biblioteca -
Lucifer estaba leyendo un libro.
Lucifer: Por lo que veo... Entiendo... Si uso el poder de la oscuridad...
- En la Sala General -
El hombre al que llamaba Kaio, era el Jefe Supremo de los Shinigamis.
Kaio: Me parece que Lucifer trama algo.
Shinigami 1: Está obteniendo demasiado poder.
Shinigami 2: Y lo peor que no los usará para nuestros fines.
Kaio: Además, está empezando a conseguir aliados.
Shinigami 3: ¿Quiénes?
Shinigami 4: Las Almas oscuras.
- En otro lugar -
Lucifer estaba en una taberna con Almas oscuras.
Lucifer: Seguidme, y os llevaré a la victoria. A vosotros, se os trata como a esclavos. Y eso siendo lo que en vida erais los más fuertes. Unámonos, destruyamos a los Shinigamis y tomemos el control.
- Por la noche -
Raito despertó bajo la luz de las antorchas. Un montón de Almas oscuras y de Shinigamis luchaban entre sí. cogió su Mata Almas y sus pistolas negras y salió. Empezó a matar Almas oscuras. De repente oyó gritos. las Almas puras estaban empezando a ser asesinadas... Sus casas ardían... Raito cogió sus pistolas y empezó a disparar. Asesinó a los oscuros y ayudó a los puros.
Yamato: Raito... Necesitamos ayuda.
Raito: ¡Yevad a los puros a la parte interior del Palacio Shinigami!
Yamato corrió y los metió... Pero al cerrar las puertas, se quedó fuera... Lucifer estaba justo atrás con su Mata Almas.
Yamato: Hasta acá llegaste. - Cogendo la suya.
Los 2 empezaron a luchar... Lucifer desapareció... Apareció justo encima y le clavó la Mata Almas.
Raito: ¡YAMATOOOOOOOOOO!
Yamato estaba muerto.
Raito corrió hasta Lucifer. Cogió su Mata Almas y empezaron a luchar. Lucifer retrocedió unos pasos.
Raito: ¿Qué quieres con esto?
Lucifer: Simplemente, poder. Sólo poder. El poder lo es todo.
Raito: Te equivocas.
Lucifer: Hermano mío... Fuiste creado con una parte de mi Alma...
Raito: Aún así no soy como vos.
Lucifer: No creas. Un día, buscarás mi poder.
Raito: No creo. Y si lo busco, será para proteger a las Almas.
Lucifer atravesó con su espada a Raito y lo dejó insconciente.
Raito: Lucifer... Idiota... - Cerró los ojos.
Raito dejó de pensar. Estaba viendo el televisor.
_______________
Nota: Acá les dejo un boceto de la Mata Almas de Raito.
http://i226.photobucket.com/albums/dd97/AlbertoFranciscanos/Kuroiakaminari.jpg
Nota: Acá les dejo un boceto de la Mata Almas de Lucifer.
http://i226.photobucket.com/albums/dd97/AlbertoFranciscanos/Lucifer.jpg
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Fecha de inscripción: 24/04/2008

Re: Metal Zodiac Devil
Capítulo 7: Investigando A Raito.
Koji se despertó en su apartamento cutre.
Koji: (Otro día más a deber cuidar a esa cada vez más pobre ciudad). - Se levantó y se duchó. Mientras desayunaba...
TV: Kinamoto promoverá el Deporte entre los Jóvenes... - Apagó el TV.
Koji: Maldita publicidad política... - Salió de la casa.
Montó en su coche negro, mirando el oscuro paisaje de Tokyo.
Koji: (Esta ciudad se va a la mierda... Además, el Caso Katsura es aún un misterio... Algo está pasando).
Koji llegó a la Central.
Kimo: Ey, ¿qué tal?
Koji: Acá, a trabajar...
Kimo: A ver si la jornada se hace corta.
Koji: A ver.
Koji llegó a su despacho y cogió unos documentos. Trataban sobre el Caso Katsura.
Koji: Al parecer, Raito tiene nueva compañía. Una chica llamada Mitsuko Akira y un chico que, según las grabaciones, Raito se dirige a el como Shino Aburame. (Es una tonteróa como una casa).
Kimo: ¿No te parece raro este Caso?
Koji: Claro... ¿Por qué Kinamoto lo estará buscando?
Kimo: No lo sé pero... Como no le encontremos... Kinamoto destruirá aún más Japón.
Koji: Japón es una mierda.
Kimo: Lo sé. Pero le pillaré, aunque sólo sea por evitar que pase algo malo.
Koji: Pero... La Justicia...
Kimo: Japón está corrupto.
Koji: Un hombre que nunca asesinó a nadie... Ahora van detrás suya...
Kimo: Propio de Kinamoto.
Koji: ¿Por qué? ¿Por qué a él?
Kimo: Ese asunto debemos arreglarlo.
Koji: Iré a ver a Raito.
Koji estaba en su auto, aparcado enfrente de la casa de un sospechoso llamado Shino Aburame.
Koji: (Ese Raito... Me suena de verlo en alguna parte... Aunque no sé de qué podría ser).
- Flash Back -
Koji estaba en su despacho, con unos documentos.
Koji: ¿Seguro que esta fotografía está bien?
Inspector: Sí, ¿por qué?
Koji: Por el tamaño de esa katana que lleva en la imagen. Me parece imposible que alguien pueda moverla.
Inspector: Lo sé, señor, acá algo no cuadra.
- Fin del Flash Back -
Raito estaba en su casa, pensativo.
Shino: Si la policía te vigila...
Mitsuko: Lucifer... Se mueve muy rápido.
Raito: Sí... Debemos pararle los pies como sea.
Shino: El Presidente...
De repente notaron un Demonio.
Mitsuko: Vámonos.
- En el Coche de Koji -
Raito salía de la casa corriendo, con una mujer de pelo azul y un hombre rubio. Los hombres llevaban espadas de su altura en la espalda, y la mujer 2 katanas de tamaño normal en la espalda. Corrían por la acera. Koji empezó a conducir. El grupo se metía por un callejón. Koji aparcó. Se puso a la esquina del callejón y miró. Aquel grupo se encontró con 3 hombres con unas espadas bastante grandes. Sacaron sus espadas, y sin explicaciones, se pusieron a luchar. El rubio sacó una espada medieval occidental bastante grande. Saltaban por las paredes. Koji no entendía de esas habilidades, las cuales se las atribuía normalmente a los ninjas. Raito sacó unas pistolas y empezó a dispararles. Los 3 hombres murieron en un haz de luz blanquecina. Se disiparon. Aquello no parecía cosas de humanos.
Mujer: Raito, ¿por qué aparecen tantos?
Raito: Ni idea, pero no...
Raito no pudo acabar la frase... De repente, un hombre de ojos naranjas y pelo rojizo le apuntaba a la cabeza con una pistola. Raito conocía a esa persona pero... No podía ser... Sus ojos eran naranjas...
Raito: ¿Yamato?
Koji: ¿Yamato? - De repente se quedó insconciente en el suelo.
_______________
Nota: Acá les dejo un boceto de la Mata Almas de Raito.
http://i226.photobucket.com/albums/dd97/AlbertoFranciscanos/Kuroiakaminari.jpg
Nota: Acá les dejo un boceto de la Mata Almas de Lucifer.
http://i226.photobucket.com/albums/dd97/AlbertoFranciscanos/Lucifer.jpg
Nota: Acá les dejo un boceto de la Mata Almas de Shino.
http://i226.photobucket.com/albums/dd97/AlbertoFranciscanos/Shino.jpg
Koji se despertó en su apartamento cutre.
Koji: (Otro día más a deber cuidar a esa cada vez más pobre ciudad). - Se levantó y se duchó. Mientras desayunaba...
TV: Kinamoto promoverá el Deporte entre los Jóvenes... - Apagó el TV.
Koji: Maldita publicidad política... - Salió de la casa.
Montó en su coche negro, mirando el oscuro paisaje de Tokyo.
Koji: (Esta ciudad se va a la mierda... Además, el Caso Katsura es aún un misterio... Algo está pasando).
Koji llegó a la Central.
Kimo: Ey, ¿qué tal?
Koji: Acá, a trabajar...
Kimo: A ver si la jornada se hace corta.
Koji: A ver.
Koji llegó a su despacho y cogió unos documentos. Trataban sobre el Caso Katsura.
Koji: Al parecer, Raito tiene nueva compañía. Una chica llamada Mitsuko Akira y un chico que, según las grabaciones, Raito se dirige a el como Shino Aburame. (Es una tonteróa como una casa).
Kimo: ¿No te parece raro este Caso?
Koji: Claro... ¿Por qué Kinamoto lo estará buscando?
Kimo: No lo sé pero... Como no le encontremos... Kinamoto destruirá aún más Japón.
Koji: Japón es una mierda.
Kimo: Lo sé. Pero le pillaré, aunque sólo sea por evitar que pase algo malo.
Koji: Pero... La Justicia...
Kimo: Japón está corrupto.
Koji: Un hombre que nunca asesinó a nadie... Ahora van detrás suya...
Kimo: Propio de Kinamoto.
Koji: ¿Por qué? ¿Por qué a él?
Kimo: Ese asunto debemos arreglarlo.
Koji: Iré a ver a Raito.
Koji estaba en su auto, aparcado enfrente de la casa de un sospechoso llamado Shino Aburame.
Koji: (Ese Raito... Me suena de verlo en alguna parte... Aunque no sé de qué podría ser).
- Flash Back -
Koji estaba en su despacho, con unos documentos.
Koji: ¿Seguro que esta fotografía está bien?
Inspector: Sí, ¿por qué?
Koji: Por el tamaño de esa katana que lleva en la imagen. Me parece imposible que alguien pueda moverla.
Inspector: Lo sé, señor, acá algo no cuadra.
- Fin del Flash Back -
Raito estaba en su casa, pensativo.
Shino: Si la policía te vigila...
Mitsuko: Lucifer... Se mueve muy rápido.
Raito: Sí... Debemos pararle los pies como sea.
Shino: El Presidente...
De repente notaron un Demonio.
Mitsuko: Vámonos.
- En el Coche de Koji -
Raito salía de la casa corriendo, con una mujer de pelo azul y un hombre rubio. Los hombres llevaban espadas de su altura en la espalda, y la mujer 2 katanas de tamaño normal en la espalda. Corrían por la acera. Koji empezó a conducir. El grupo se metía por un callejón. Koji aparcó. Se puso a la esquina del callejón y miró. Aquel grupo se encontró con 3 hombres con unas espadas bastante grandes. Sacaron sus espadas, y sin explicaciones, se pusieron a luchar. El rubio sacó una espada medieval occidental bastante grande. Saltaban por las paredes. Koji no entendía de esas habilidades, las cuales se las atribuía normalmente a los ninjas. Raito sacó unas pistolas y empezó a dispararles. Los 3 hombres murieron en un haz de luz blanquecina. Se disiparon. Aquello no parecía cosas de humanos.
Mujer: Raito, ¿por qué aparecen tantos?
Raito: Ni idea, pero no...
Raito no pudo acabar la frase... De repente, un hombre de ojos naranjas y pelo rojizo le apuntaba a la cabeza con una pistola. Raito conocía a esa persona pero... No podía ser... Sus ojos eran naranjas...
Raito: ¿Yamato?
Koji: ¿Yamato? - De repente se quedó insconciente en el suelo.
_______________
Nota: Acá les dejo un boceto de la Mata Almas de Raito.
http://i226.photobucket.com/albums/dd97/AlbertoFranciscanos/Kuroiakaminari.jpg
Nota: Acá les dejo un boceto de la Mata Almas de Lucifer.
http://i226.photobucket.com/albums/dd97/AlbertoFranciscanos/Lucifer.jpg
Nota: Acá les dejo un boceto de la Mata Almas de Shino.
http://i226.photobucket.com/albums/dd97/AlbertoFranciscanos/Shino.jpg
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Re: Metal Zodiac Devil
Capítulo 8: Verdadera Identidad.
Koji se levantó de la cama. Estaba en una habitación desconocida. Se puso unas pantuflas en el suelo y caminó hacia la puerta. La abrió. Llegó a otra sala, un salón, donde la mujer de pelo azul comía cereales.
Koji: (Mitsuko... Eso quiere decir que...).
Raito: ¿Ya despertaste?
Koji: Sí. (Estoy en la casa de un sospechoso. No estoy armado. Eso quiere decir que estoy bajo su control).
Raito: (Si se da cuenta de la pistola debajo del cajón de la cocina... Debo tranquilizarle) Sientate.
Koji se sentó. Ambos se miraron.
Koji: (Empecemos) Usted es perseguido por diversos asesinatos.
Raito: Lo sé.
Koji: Pienso que aquí pasa algo extraño. Les vi luchar. No parecían normales.
Raito: Porque no somos de este mundo.
Koji: ¿Aliens? - Riéndose.
Raito: (No me cree... Aunque no me sorprende) No, no es eso jaja.
Koji: Entonces explíqueme.
Raito se acercó a su mesa y sacó una imagen. Un cuadro... Donde aparecía dibujado...
Koji: ¿Por qué salgo en el cuadro?
Raito: Este cuadro tiene 15.000 años de edad.
Koji: Imposible... Además... Salgo con pelo largo... Nunca tuve pelo largo...
Raito: Yamato.
Koji: Me llamo Koji.
Raito: Ahora sí, pero antes eras un Shinigami llamado Yamato.
Koji: (Un freak...) No existen los Shinigamis.
Raito le cogió de la cabeza y lo dejó insconciente. Al despertar, estaban como en una foto: Una imagen fija. Al fondo se veían unas llamas que no se movían. Se dispusieron a caminar. Llegaron a ver 2 cuerpos tirados en el suelo... Uno era Raito y el otro... Era Koji... Estaba muerto.
Raito: Volvamos.
Koji quedó insconciente y despertó.
Raito: Esa fue tu muerte. Al morir, los Shinigamis se reencarnan al largo de los años en personas normales.
Koji: No sé si creerle.
Raito: No está obligado a hacerlo.
Koji: ¿Y quiénes eran esos tipos?
Raito: Demonios. Almas corrompidas. La misión de los Shinigamis es asesinarlas.
Koji: No te creo... Estás majara.
Raito: No digas estupideces.
Koji: ¡Y ustedes están más locos que él!
Mitsuko: No te pases. - Sacando la pistola y apuntándole.
Shino: Mitsuko, tranquila... - Sacó su pistola y apuntó a Koji.
Koji: ¡ESTÁN LOCOS!
Raito: Lo estamos. - Invocó su Mata Almas en la mano y se la puso en el cuello a Koji.
Koji: ¿Van a matarme?
Raito: Mmmmmmm...... No. Creo que nos puede ser útil. - Sonrisa malévola.
Koji: ¿Qué quereis de mí?
Raito: ¿Por qué Kinamoto nos persigue?
Koji: Eso mismo investigo. Nunca nadie te vio. Estás acusado de asesinatos de hace más de 20 años.
Raito: Creo que Lucifer está detrás de esto.
Koji: ¿Lucifer? ¿Satanás?
Shino: Sí.
Shino se acercó al televisor, introdujo un DVD y lo reprodujo.
- Vídeo -
Lucifer estaba en la Sala con Kinamoto.
Kinamoto: ¿Quién eres?
Lucifer: Soy el Diablo.
Kinamoto: Si si, lo que vos digas, chaval. - Dijo con un tono jactancioso.
Lucifer tocó la mesa del Presidente y la hizo incendiar.
Kinamoto: ¿Qué coño haces?
Lucifer: ¿Me crees ahora?
Kinamoto: Si si, pero para ya. - Desesperado.
Lucifer: Quiero hacer un trato contigo.
Kinamoto: Dime. - Sonriendo malévolamente.
- Fin del Vídeo -
Koji: Creo que os creeré.
Raito: Creo que empiezas a creerme.
Koji: Sí... Algo...
Raito: Si quiere puede irse.
Koji salió, y dijo:
Koji: Como me encuentre que asesinaste a una persona, estarás en la cárcel.
Raito: Está bien.
Koji se levantó de la cama. Estaba en una habitación desconocida. Se puso unas pantuflas en el suelo y caminó hacia la puerta. La abrió. Llegó a otra sala, un salón, donde la mujer de pelo azul comía cereales.
Koji: (Mitsuko... Eso quiere decir que...).
Raito: ¿Ya despertaste?
Koji: Sí. (Estoy en la casa de un sospechoso. No estoy armado. Eso quiere decir que estoy bajo su control).
Raito: (Si se da cuenta de la pistola debajo del cajón de la cocina... Debo tranquilizarle) Sientate.
Koji se sentó. Ambos se miraron.
Koji: (Empecemos) Usted es perseguido por diversos asesinatos.
Raito: Lo sé.
Koji: Pienso que aquí pasa algo extraño. Les vi luchar. No parecían normales.
Raito: Porque no somos de este mundo.
Koji: ¿Aliens? - Riéndose.
Raito: (No me cree... Aunque no me sorprende) No, no es eso jaja.
Koji: Entonces explíqueme.
Raito se acercó a su mesa y sacó una imagen. Un cuadro... Donde aparecía dibujado...
Koji: ¿Por qué salgo en el cuadro?
Raito: Este cuadro tiene 15.000 años de edad.
Koji: Imposible... Además... Salgo con pelo largo... Nunca tuve pelo largo...
Raito: Yamato.
Koji: Me llamo Koji.
Raito: Ahora sí, pero antes eras un Shinigami llamado Yamato.
Koji: (Un freak...) No existen los Shinigamis.
Raito le cogió de la cabeza y lo dejó insconciente. Al despertar, estaban como en una foto: Una imagen fija. Al fondo se veían unas llamas que no se movían. Se dispusieron a caminar. Llegaron a ver 2 cuerpos tirados en el suelo... Uno era Raito y el otro... Era Koji... Estaba muerto.
Raito: Volvamos.
Koji quedó insconciente y despertó.
Raito: Esa fue tu muerte. Al morir, los Shinigamis se reencarnan al largo de los años en personas normales.
Koji: No sé si creerle.
Raito: No está obligado a hacerlo.
Koji: ¿Y quiénes eran esos tipos?
Raito: Demonios. Almas corrompidas. La misión de los Shinigamis es asesinarlas.
Koji: No te creo... Estás majara.
Raito: No digas estupideces.
Koji: ¡Y ustedes están más locos que él!
Mitsuko: No te pases. - Sacando la pistola y apuntándole.
Shino: Mitsuko, tranquila... - Sacó su pistola y apuntó a Koji.
Koji: ¡ESTÁN LOCOS!
Raito: Lo estamos. - Invocó su Mata Almas en la mano y se la puso en el cuello a Koji.
Koji: ¿Van a matarme?
Raito: Mmmmmmm...... No. Creo que nos puede ser útil. - Sonrisa malévola.
Koji: ¿Qué quereis de mí?
Raito: ¿Por qué Kinamoto nos persigue?
Koji: Eso mismo investigo. Nunca nadie te vio. Estás acusado de asesinatos de hace más de 20 años.
Raito: Creo que Lucifer está detrás de esto.
Koji: ¿Lucifer? ¿Satanás?
Shino: Sí.
Shino se acercó al televisor, introdujo un DVD y lo reprodujo.
- Vídeo -
Lucifer estaba en la Sala con Kinamoto.
Kinamoto: ¿Quién eres?
Lucifer: Soy el Diablo.
Kinamoto: Si si, lo que vos digas, chaval. - Dijo con un tono jactancioso.
Lucifer tocó la mesa del Presidente y la hizo incendiar.
Kinamoto: ¿Qué coño haces?
Lucifer: ¿Me crees ahora?
Kinamoto: Si si, pero para ya. - Desesperado.
Lucifer: Quiero hacer un trato contigo.
Kinamoto: Dime. - Sonriendo malévolamente.
- Fin del Vídeo -
Koji: Creo que os creeré.
Raito: Creo que empiezas a creerme.
Koji: Sí... Algo...
Raito: Si quiere puede irse.
Koji salió, y dijo:
Koji: Como me encuentre que asesinaste a una persona, estarás en la cárcel.
Raito: Está bien.
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Re: Metal Zodiac Devil
Capítulo 9: Estrategas.
Kimo Washitabe estaba en su Despacho. Un hombre mayor y gordo. Mientras bebía café, pensaba.
Kimo: (Debo atrapar a Katsura como sea. Iré a comprobar los documentos).
Kimo se acercó a los documentos colocados encima y los cogió.
Koji: (Un buen paso).
Kimo empezó a leer los documentos.
Kimo: Al parecer, Raito Katsura asesina a personas por la noche... Con un mazo... Y un fusil...
- Flash Back -
Koji entraba en la casa de Raito.
Koji: Está bien, os ayudaré.
Raito: ¿En qué?
Koji: En evitar la policía.
Raito: Está bien. Confiamos en ti.
Koji volvió a la Comisaría. Creó unos documentos falsos y los imprimió. Fue a la mesa y cogió los documentos, y puso sus documentos imprimidos. Kimo se acercó a los documentos colocados encima y los cogió.
- Fin del Flash Back -
Koji: (Cambio de Datos: Correcto).
Kimo: (Estos datos son muy distintos a los que me dieron. Eso quiere decir...) Salió del Despacho.
Kimo: (Estos datos no son correctos. Alguien está haciendo algo. Un policía es un infiltrado de Raito).
Koji: (Creo que se dio cuenta. Ahora empieza mi plan) Kimo.
Kimo: Dime.
Koji: Al parecer, tenemos un infiltrado en la Central.
Kimo: (Lo sabía) Bueno lo encontraremos juntos.
Koji: De acuerdo.
- Por la tarde -
Koji: Conseguí que el Inspector al cargo en la Central del caso me crea su aliado.
Shino: Hacer creer a su enemigo que eres su aliado... Inteligente.
Mitsuko: Ahora... Nos queda Lucifer...
Raito: Sí...
- En el Infierno -
Lucifer: Mandad a los Wisher.
- En la Oficina -
Koji estaba leyendo unos documentos.
Koji: (Así que el trato es Raito por la Inmortalidad... Ya entiendo... Alejar a Raito de la Policía será mi papel...).
Kimo: ¿Sabes ya quién podría ser?
Koji: Bueno, me iré a investigar. Otiwa, vos te vienes conmigo.
Otiwa: Está bien.
Ambos salieron de la Central. Se montaron en el coche de Koji.
Koji: Vámonos. - Salió del Parking y empezó a conducir.
- Casa de Raito -
Mitsuko: Creo que es la hora de empezar con el plan de Koji.
Raito: Sí... Ojalá salga bien.
Shino: Koji parece bastante inteligente... Como Yamato.
Raito: Lo sé... Bueno, vámonos.
Raito, Mitsuko y Shino salieron por la ventana.
Kimo Washitabe estaba en su Despacho. Un hombre mayor y gordo. Mientras bebía café, pensaba.
Kimo: (Debo atrapar a Katsura como sea. Iré a comprobar los documentos).
Kimo se acercó a los documentos colocados encima y los cogió.
Koji: (Un buen paso).
Kimo empezó a leer los documentos.
Kimo: Al parecer, Raito Katsura asesina a personas por la noche... Con un mazo... Y un fusil...
- Flash Back -
Koji entraba en la casa de Raito.
Koji: Está bien, os ayudaré.
Raito: ¿En qué?
Koji: En evitar la policía.
Raito: Está bien. Confiamos en ti.
Koji volvió a la Comisaría. Creó unos documentos falsos y los imprimió. Fue a la mesa y cogió los documentos, y puso sus documentos imprimidos. Kimo se acercó a los documentos colocados encima y los cogió.
- Fin del Flash Back -
Koji: (Cambio de Datos: Correcto).
Kimo: (Estos datos son muy distintos a los que me dieron. Eso quiere decir...) Salió del Despacho.
Kimo: (Estos datos no son correctos. Alguien está haciendo algo. Un policía es un infiltrado de Raito).
Koji: (Creo que se dio cuenta. Ahora empieza mi plan) Kimo.
Kimo: Dime.
Koji: Al parecer, tenemos un infiltrado en la Central.
Kimo: (Lo sabía) Bueno lo encontraremos juntos.
Koji: De acuerdo.
- Por la tarde -
Koji: Conseguí que el Inspector al cargo en la Central del caso me crea su aliado.
Shino: Hacer creer a su enemigo que eres su aliado... Inteligente.
Mitsuko: Ahora... Nos queda Lucifer...
Raito: Sí...
- En el Infierno -
Lucifer: Mandad a los Wisher.
- En la Oficina -
Koji estaba leyendo unos documentos.
Koji: (Así que el trato es Raito por la Inmortalidad... Ya entiendo... Alejar a Raito de la Policía será mi papel...).
Kimo: ¿Sabes ya quién podría ser?
Koji: Bueno, me iré a investigar. Otiwa, vos te vienes conmigo.
Otiwa: Está bien.
Ambos salieron de la Central. Se montaron en el coche de Koji.
Koji: Vámonos. - Salió del Parking y empezó a conducir.
- Casa de Raito -
Mitsuko: Creo que es la hora de empezar con el plan de Koji.
Raito: Sí... Ojalá salga bien.
Shino: Koji parece bastante inteligente... Como Yamato.
Raito: Lo sé... Bueno, vámonos.
Raito, Mitsuko y Shino salieron por la ventana.
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Re: Metal Zodiac Devil
Capítulo 10: 3 Vs. 150.
Volvieron de ejecutar el plan de Koji, Raito prendió su televisor. Se sentó en su sillón, pensativo.
Raito: (Últimamente Lucifer no está haciendo ningún movimiento. Creo que me podré tomar una jornada).
Raito se tumbó en el sofá y se durmió.
- En la Calle -
Los Wishers eran isectos parecidos a libélulas que al rato empezaron a ocultar el cielo de Tokyo con su vuelo.
Niño: Mira mamá, son bichos. Qué raros.
Madre: No me suenan de verlos.
De repente, del cielo bajaron dos Wishers. Éstos clavaron sus aguijones en los cuellos del niño y su madre. Estos cayeron insconcientes, como si algún veneno le paralizase. Los que estaban en la calle se acercaron.
Hombre: ¿Están bien?
El niño se levantó, y como si estuviera poseído, le mordió al hombre en el cuello. Todos los Wishers bajaron y empezaron a aguijonear a toda persona de la ciudad.
- En el Sueño -
Raito llevaba su Mata Almas y sus pistolas. Corría por la ciudad. Era de noche. De repente, aparecieron varios Demonios... Con Mata Almas... Un gran grupo... Todos se lanzaron contra él... Y...
- Despertando -
Raito vio fuego en la ciudad a través de su ventana. Cogió su Mata Almas y sus pistolas.
Mitsuko: ¡Raito! - Salió de su habitación.
Raito: ¿Estás bien?
Mitsuko: Sí... Es sólo que... Me quede dormida y... Al despertar... - Lo abrazó.
Raito: Tranquila. ¿Y Shino?
Shino: Acá estoy.
Cogieron sus armas. Empezaron a correr.
- En Casa de Koji -
Koji admiraba desde su ventana a aquellos insectos.
Koji: (¿Qué pueden ser? Por si acaso, seguro que Raito ya estará luchando... Iré a ver). - Cogió sus armas y salió de las casas. El sitio estaba vacío. Parecía una ciudad fantasmas... Ni personas... Ni cadáveres... Llegaron a una plaza...
Shino: Esta es la Plaza del sueño.
De repente, aparecieron 150 Demonios.
Mitsuko: Oh, mierda.
Todos sacaron sus armas. A Raito le vinieron 4 de golpe. Raito agarró sus espadas y las clavó en el suelo. Aprovecho para cortarles en el cuello. Luego le vino otro por detrás. Se agachó y Mitsuko disparó. Shino le cortó a uno la cabeza, y al girar, cortó a varios. Mitsuko sacó sus pistolas y disparó a varios Demonios.
Raito: ¡Parecen que no acaban!
Shino cortó a 15 de un plumazo. Del suelo empezaron a aparecer más Demonios.
Raito: No, no acaban.
Raito saltó varios metros y empezó a luchar en el aire. Mitsuko empezó luchar a una velocidad increíble. Sim embargo, cada vez aparecían más y más...
Mitsuko: ¿Por qué no acaban?
Raito: (No vimos a nadie... Eso quiere decir...) ¡Los Demonios son los ciudadanos poseídos!
Shino: ¡Mierda! - Cortándole a otro la cabeza.
Raito subió a un tejado de un salto. Buscó un punto que diera a saber de dónde provenía aquello... Miró al cielo. En él, se vio cómo un agujero negro... Raito saltó al agujero... Esquivaba las llamas que saltaban por la ciudad... Unas especies de tentáculos de alguna energía negra salieron del agujero y agarraron a Raito.
Mitsuko: ¡Raito!
Raito disparó al interior del agujero... Y empezó a cerrarse. De repente, parecía que el tiempo se paró y al volver...
Volvieron de ejecutar el plan de Koji, Raito prendió su televisor. Se sentó en su sillón, pensativo.
Raito: (Últimamente Lucifer no está haciendo ningún movimiento. Creo que me podré tomar una jornada).
Raito se tumbó en el sofá y se durmió.
- En la Calle -
Los Wishers eran isectos parecidos a libélulas que al rato empezaron a ocultar el cielo de Tokyo con su vuelo.
Niño: Mira mamá, son bichos. Qué raros.
Madre: No me suenan de verlos.
De repente, del cielo bajaron dos Wishers. Éstos clavaron sus aguijones en los cuellos del niño y su madre. Estos cayeron insconcientes, como si algún veneno le paralizase. Los que estaban en la calle se acercaron.
Hombre: ¿Están bien?
El niño se levantó, y como si estuviera poseído, le mordió al hombre en el cuello. Todos los Wishers bajaron y empezaron a aguijonear a toda persona de la ciudad.
- En el Sueño -
Raito llevaba su Mata Almas y sus pistolas. Corría por la ciudad. Era de noche. De repente, aparecieron varios Demonios... Con Mata Almas... Un gran grupo... Todos se lanzaron contra él... Y...
- Despertando -
Raito vio fuego en la ciudad a través de su ventana. Cogió su Mata Almas y sus pistolas.
Mitsuko: ¡Raito! - Salió de su habitación.
Raito: ¿Estás bien?
Mitsuko: Sí... Es sólo que... Me quede dormida y... Al despertar... - Lo abrazó.
Raito: Tranquila. ¿Y Shino?
Shino: Acá estoy.
Cogieron sus armas. Empezaron a correr.
- En Casa de Koji -
Koji admiraba desde su ventana a aquellos insectos.
Koji: (¿Qué pueden ser? Por si acaso, seguro que Raito ya estará luchando... Iré a ver). - Cogió sus armas y salió de las casas. El sitio estaba vacío. Parecía una ciudad fantasmas... Ni personas... Ni cadáveres... Llegaron a una plaza...
Shino: Esta es la Plaza del sueño.
De repente, aparecieron 150 Demonios.
Mitsuko: Oh, mierda.
Todos sacaron sus armas. A Raito le vinieron 4 de golpe. Raito agarró sus espadas y las clavó en el suelo. Aprovecho para cortarles en el cuello. Luego le vino otro por detrás. Se agachó y Mitsuko disparó. Shino le cortó a uno la cabeza, y al girar, cortó a varios. Mitsuko sacó sus pistolas y disparó a varios Demonios.
Raito: ¡Parecen que no acaban!
Shino cortó a 15 de un plumazo. Del suelo empezaron a aparecer más Demonios.
Raito: No, no acaban.
Raito saltó varios metros y empezó a luchar en el aire. Mitsuko empezó luchar a una velocidad increíble. Sim embargo, cada vez aparecían más y más...
Mitsuko: ¿Por qué no acaban?
Raito: (No vimos a nadie... Eso quiere decir...) ¡Los Demonios son los ciudadanos poseídos!
Shino: ¡Mierda! - Cortándole a otro la cabeza.
Raito subió a un tejado de un salto. Buscó un punto que diera a saber de dónde provenía aquello... Miró al cielo. En él, se vio cómo un agujero negro... Raito saltó al agujero... Esquivaba las llamas que saltaban por la ciudad... Unas especies de tentáculos de alguna energía negra salieron del agujero y agarraron a Raito.
Mitsuko: ¡Raito!
Raito disparó al interior del agujero... Y empezó a cerrarse. De repente, parecía que el tiempo se paró y al volver...
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Re: Metal Zodiac Devil
Capítulo 11: Estudio.
... Todo volvió a la normalidad.
Mitsuko: ¿Qué pasó?
Raito: Una rotura de las Almas, es decir, abriendo la oscuridad en los corazones, las Almas son controladas.
Shino: Lucifer está cada vez teniendo más poder.
Koji apareció. Llevaba unas ametralladoras en las manos.
Koji: ¿Qué acaba de pasar?
Mitsuko: ¿No fuiste poseído?
Koji: No.
Raito: (Me lo imaginaba. Su anterior Yamato no le hace un humano normal). ¿Ahora me crees?
Koji: A ciegas. - Parecía asustado, pero convencido.
Raito: Está bien.
Koji: (Lo que no entiendo... Es por qué cada una de todas las Almas que están siendo controladas no recuerdan nada... Además... Parece todo como nuevo... Como si lo anterior fuese destruído y se volviese a poner la ciudad...)
Raito: (Koji, sé qué es lo que piensas).
- Al día siguiente -
Kimo llegó enojado a la Central.
Kimo: Pensar que aún no detuvimos a Raito Katsura... ¡Vamos, a trabajar!
Koji: (Es el momento) Kimo, quizá deberías ver estas fotos.
Kimo miró las fotos. En ellas, se veía a uno de los policías enfrente de Raito.
Koji: Es él, estamos seguros.
Kimo: Entiendo... Hablaré con el Comisario.
- Flash Back -
Koji y Otiwa llegaron a la calle donde Raito estaba luchando.
Koji: Entra tú primero, te cubro.
Otiwa se adentró, mientras Koji se quedó atrás. Koji sacó su cell... Raito apareció enfrente de Otiwa... Y Koji hizo una foto.
- Fin del Flash Back -
Kimo: Bien, iremos a detener a Otiwa.
Koji: Vale. Haré una llamada antes.
Kimo: Está bien.
Koji entró en los Servicios. Cogió su cell y marcó unos números.
Koji: ¿Raito?
Raito: Dime.
Koji: Vamos a usar el señuelo.
Raito: Está bien... Noto un Demonio, me voy.
Koji: Buena suerte. - Colgó.
Raito saltó de la ventana con su Mata Almas y su pistola.
Demonio: Vaya vaya... Estás acá...
Raito: Creo que sí.
El Demonio corrió hacia él... Sacó una Mata Almas y bloqueó el ataque. Raito apartó la espada de su camino y se dispuso a atacar. Demonio esquivó el ataque sim problemas, pero se encontró con una pistola en su frente.
Raito: Adiós. - Disparando.
El Demonio cayó muerto al suelo. Raito corrió por la pared, y subió a la ventana.
... Todo volvió a la normalidad.
Mitsuko: ¿Qué pasó?
Raito: Una rotura de las Almas, es decir, abriendo la oscuridad en los corazones, las Almas son controladas.
Shino: Lucifer está cada vez teniendo más poder.
Koji apareció. Llevaba unas ametralladoras en las manos.
Koji: ¿Qué acaba de pasar?
Mitsuko: ¿No fuiste poseído?
Koji: No.
Raito: (Me lo imaginaba. Su anterior Yamato no le hace un humano normal). ¿Ahora me crees?
Koji: A ciegas. - Parecía asustado, pero convencido.
Raito: Está bien.
Koji: (Lo que no entiendo... Es por qué cada una de todas las Almas que están siendo controladas no recuerdan nada... Además... Parece todo como nuevo... Como si lo anterior fuese destruído y se volviese a poner la ciudad...)
Raito: (Koji, sé qué es lo que piensas).
- Al día siguiente -
Kimo llegó enojado a la Central.
Kimo: Pensar que aún no detuvimos a Raito Katsura... ¡Vamos, a trabajar!
Koji: (Es el momento) Kimo, quizá deberías ver estas fotos.
Kimo miró las fotos. En ellas, se veía a uno de los policías enfrente de Raito.
Koji: Es él, estamos seguros.
Kimo: Entiendo... Hablaré con el Comisario.
- Flash Back -
Koji y Otiwa llegaron a la calle donde Raito estaba luchando.
Koji: Entra tú primero, te cubro.
Otiwa se adentró, mientras Koji se quedó atrás. Koji sacó su cell... Raito apareció enfrente de Otiwa... Y Koji hizo una foto.
- Fin del Flash Back -
Kimo: Bien, iremos a detener a Otiwa.
Koji: Vale. Haré una llamada antes.
Kimo: Está bien.
Koji entró en los Servicios. Cogió su cell y marcó unos números.
Koji: ¿Raito?
Raito: Dime.
Koji: Vamos a usar el señuelo.
Raito: Está bien... Noto un Demonio, me voy.
Koji: Buena suerte. - Colgó.
Raito saltó de la ventana con su Mata Almas y su pistola.
Demonio: Vaya vaya... Estás acá...
Raito: Creo que sí.
El Demonio corrió hacia él... Sacó una Mata Almas y bloqueó el ataque. Raito apartó la espada de su camino y se dispuso a atacar. Demonio esquivó el ataque sim problemas, pero se encontró con una pistola en su frente.
Raito: Adiós. - Disparando.
El Demonio cayó muerto al suelo. Raito corrió por la pared, y subió a la ventana.
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Re: Metal Zodiac Devil
Capítulo 12: Moviendo Ficha.
La Policía entraba en casa del sospechoso.
Koji: Otiwa, es sospechoso de ser aliado de Raito Katsura.
Otiwa: ¿Qué? ¡No puede ser!
Koji: (Raito... Creo que ya tienes las puertas abiertas).
Koji arrestó a Otiwa y lo sacó de la casa.
Esposa: ¡Cuidate amor!
Otiwa: ¡Cuida de nuestros hijos!
Hijo: ¡Papi! - Corrió y abrazó a su padre en la pierna.
Otiwa: Crece sano. - Llorando.
Hijo: Sí...
Koji: (Lo siento... Pero luego te soltaremos... Lo juro).
- En la Sala del Presidente -
El Presidente estaba admirando el paisaje, y viendo su gran Imperio. Esperaba ansiosamente el asesinato de Raito y su posterior Inmortalidad. Ya nada le podría parar.
Presidente: (Bien, bien. Raito, una vez que seas entregado... Tendré la Inmortalidad...).
Secretaria: Presidente, uno de nuestros policías acaba de ser detenido por supuesta ayuda a Raito Katsura.
Presidente: ¿QUÉ?
- En otro lugar -
Raito: Ahora, debemos hablar con el Presidente.
Shino: El único problema es que...
Mitsuko: Con la detención será difícil acercarse a él, sin crear mucho alboroto.
Raito: Debemos...
- 8 horas después -
Raito: Ya veo...
Raito miraba en una pantalla... Veía al Presidente... Estaba sentado en una mesa...
Koji: Parece estar tranquilo.
Raito: Por ahora sí.
- Flash Back -
Raito: Debemos...
Koji: Colocar cámaras en su Despacho. - Dijo Koji, que acababa de entrar.
Mitsuko: Creo que tiene razón.
Shino: Bien, tengo una idea. Koji, llévatelo fuera un rato. Raito, distrae a la Guardia. Mitsuko y yo pondremos las cámaras.
Raito: Buena idea, empecemos.
Cogieron todo y montaron en el coche. Koji empezó a conducir.
Koji: Lo importante ahora es que debemos movernos cuidadosamente.
Mitsuko: O si no... Nos pillarán.
Shino: Ojalá salga efectivo.
Mitsuko, Shino y Raito bajaron del coche. Mitsuko y Shino pasaron delante, con unos maletines.
Mitsuko: Ya estamos dentro. - Dijo desde su micrófono.
Raito: Bien.
Raito entró al sitio. Inicialmente, era un gran pasillo. Al final de él, vio unos guardias armados. Empezó a caminar tropezándose... Como ebrio.
Raito: ¿Dónde está el bar acá? - Dijo con un tono ebrio.
Vio que los guardias sacaron sus armas. Raito, rápidamente, sacó las suyas y les disparó.
- En otro lugar -
Mitsuko estaba en el cuarto de baño. Abrió una de las bombillas y con ellos instaló una cámara. El cuarto de baño del Presidente. Shino empezó a instalar otro en el techo, justo encima de la Mesa del Presidente.
Mitsuko: Yá, vámonos.
Shino: Sí. - Saltaron por la ventana.
La Policía entraba en casa del sospechoso.
Koji: Otiwa, es sospechoso de ser aliado de Raito Katsura.
Otiwa: ¿Qué? ¡No puede ser!
Koji: (Raito... Creo que ya tienes las puertas abiertas).
Koji arrestó a Otiwa y lo sacó de la casa.
Esposa: ¡Cuidate amor!
Otiwa: ¡Cuida de nuestros hijos!
Hijo: ¡Papi! - Corrió y abrazó a su padre en la pierna.
Otiwa: Crece sano. - Llorando.
Hijo: Sí...
Koji: (Lo siento... Pero luego te soltaremos... Lo juro).
- En la Sala del Presidente -
El Presidente estaba admirando el paisaje, y viendo su gran Imperio. Esperaba ansiosamente el asesinato de Raito y su posterior Inmortalidad. Ya nada le podría parar.
Presidente: (Bien, bien. Raito, una vez que seas entregado... Tendré la Inmortalidad...).
Secretaria: Presidente, uno de nuestros policías acaba de ser detenido por supuesta ayuda a Raito Katsura.
Presidente: ¿QUÉ?
- En otro lugar -
Raito: Ahora, debemos hablar con el Presidente.
Shino: El único problema es que...
Mitsuko: Con la detención será difícil acercarse a él, sin crear mucho alboroto.
Raito: Debemos...
- 8 horas después -
Raito: Ya veo...
Raito miraba en una pantalla... Veía al Presidente... Estaba sentado en una mesa...
Koji: Parece estar tranquilo.
Raito: Por ahora sí.
- Flash Back -
Raito: Debemos...
Koji: Colocar cámaras en su Despacho. - Dijo Koji, que acababa de entrar.
Mitsuko: Creo que tiene razón.
Shino: Bien, tengo una idea. Koji, llévatelo fuera un rato. Raito, distrae a la Guardia. Mitsuko y yo pondremos las cámaras.
Raito: Buena idea, empecemos.
Cogieron todo y montaron en el coche. Koji empezó a conducir.
Koji: Lo importante ahora es que debemos movernos cuidadosamente.
Mitsuko: O si no... Nos pillarán.
Shino: Ojalá salga efectivo.
Mitsuko, Shino y Raito bajaron del coche. Mitsuko y Shino pasaron delante, con unos maletines.
Mitsuko: Ya estamos dentro. - Dijo desde su micrófono.
Raito: Bien.
Raito entró al sitio. Inicialmente, era un gran pasillo. Al final de él, vio unos guardias armados. Empezó a caminar tropezándose... Como ebrio.
Raito: ¿Dónde está el bar acá? - Dijo con un tono ebrio.
Vio que los guardias sacaron sus armas. Raito, rápidamente, sacó las suyas y les disparó.
- En otro lugar -
Mitsuko estaba en el cuarto de baño. Abrió una de las bombillas y con ellos instaló una cámara. El cuarto de baño del Presidente. Shino empezó a instalar otro en el techo, justo encima de la Mesa del Presidente.
Mitsuko: Yá, vámonos.
Shino: Sí. - Saltaron por la ventana.
Nathan Hellsing- Cantidad de envíos: 158
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Fecha de inscripción: 24/04/2008

Re: Metal Zodiac Devil
Capítulo 13: Capturado.
Otiwa estaba en la celda, sentado en el frío suelo, aburrido, sin nada que hacer, desesperado por saber la verdad. No entendía que hacía encerrado, no entendía nada... Nada... De repente, estaba comiendo sukiyaki con su familia, cuando los miembros de sus compañeros entraron para llevarlo a celda por ser supuestamente aliado de Katsura...
Otiwa: ¡Maldito Kinamoto! - Cogió una lata en el suelo y la lanzó contra la pared.
Koji: ¿Qué te pasa?
Otiwa: No entiendo nada.
Koji: La vida es una mierda. Y Japón aún más.
Otiwa: Kinamoto...
Koji: Sí. Kinamoto es nuestro problema.
Otiwa: Sí...
Koji: (Bien... Además, haré que este tenga rencores contra Kinamoto... Raito, te abriré las puertas).
Otiwa: Koji, arregla esto... Y si no salgo... Cuida de mi familia.
Koji: De acuerdo. ¿Algo más?
Otiwa: Nada... Por ahora...
Koji salió de la celda. Empezó a recorrer el pasillo.
Koji: (Raito... Prométeme que Otiwa no morirá... Por favor... Sólo es un inocente... Maldito Lucifer... Maldito Kinamoto...).
- Casa de Raito -
Raito: Bien, parece que ahora lo tenemos todo controlado. - Miró a la pantalla, viendo a Kinamoto.
Shino: Por ahora todo lo que hace es normal.
Mitsuko: Esperar aburre.
Raito: Lo sé... Pero no podemos hacer otra cosa.
De repente, apareció Lucifer en la pantalla.
Lucifer: Por lo que veo, uno de tus policías fue detenido.
Raito: Me voy cagando leches. - Salió por la ventana corriendo. Shino y Mitsuko se quedaron viendo la pantalla.
Kinamoto: Sí... Por ser aliado de Katsura.
Lucifer: Es cierto que uno de tus hombres es aliado de Raito, pero... Te equivocaste de persona.
Kinamoto: ¡IMPOSIBLE! ¡MIS HOMBRES NUNCA FALLARÍAN! - Se puso de pie, enfurecido.
Lucifer: Fallaron... Y ese hombre es...
Fue interrumpido por una bala que atravesó la ventana. Y de la ventana entró Raito... Éste rodó por el suelo, y al ponerse de pie, apuntó a la cabeza de Lucifer con una pistola y a Kinamoto con la otra.
Raito: Callaros, y parad ya de una puñetera vez.
Kinamoto: ¡Raito Katsura!
Raito: El mismo.
Lucifer: Parece que das la cara.
Raito: Lo mismo digo... Bastardo.
Lucifer agarró a Raito del brazó y lo lanzó a la pared. Raito se quedó incrustado en la pared y cuando vio que Lucifer se acercaba para darle un puñetazo, el saltó hacia adelante y le dio una patada en el aire.
Otiwa estaba en la celda, sentado en el frío suelo, aburrido, sin nada que hacer, desesperado por saber la verdad. No entendía que hacía encerrado, no entendía nada... Nada... De repente, estaba comiendo sukiyaki con su familia, cuando los miembros de sus compañeros entraron para llevarlo a celda por ser supuestamente aliado de Katsura...
Otiwa: ¡Maldito Kinamoto! - Cogió una lata en el suelo y la lanzó contra la pared.
Koji: ¿Qué te pasa?
Otiwa: No entiendo nada.
Koji: La vida es una mierda. Y Japón aún más.
Otiwa: Kinamoto...
Koji: Sí. Kinamoto es nuestro problema.
Otiwa: Sí...
Koji: (Bien... Además, haré que este tenga rencores contra Kinamoto... Raito, te abriré las puertas).
Otiwa: Koji, arregla esto... Y si no salgo... Cuida de mi familia.
Koji: De acuerdo. ¿Algo más?
Otiwa: Nada... Por ahora...
Koji salió de la celda. Empezó a recorrer el pasillo.
Koji: (Raito... Prométeme que Otiwa no morirá... Por favor... Sólo es un inocente... Maldito Lucifer... Maldito Kinamoto...).
- Casa de Raito -
Raito: Bien, parece que ahora lo tenemos todo controlado. - Miró a la pantalla, viendo a Kinamoto.
Shino: Por ahora todo lo que hace es normal.
Mitsuko: Esperar aburre.
Raito: Lo sé... Pero no podemos hacer otra cosa.
De repente, apareció Lucifer en la pantalla.
Lucifer: Por lo que veo, uno de tus policías fue detenido.
Raito: Me voy cagando leches. - Salió por la ventana corriendo. Shino y Mitsuko se quedaron viendo la pantalla.
Kinamoto: Sí... Por ser aliado de Katsura.
Lucifer: Es cierto que uno de tus hombres es aliado de Raito, pero... Te equivocaste de persona.
Kinamoto: ¡IMPOSIBLE! ¡MIS HOMBRES NUNCA FALLARÍAN! - Se puso de pie, enfurecido.
Lucifer: Fallaron... Y ese hombre es...
Fue interrumpido por una bala que atravesó la ventana. Y de la ventana entró Raito... Éste rodó por el suelo, y al ponerse de pie, apuntó a la cabeza de Lucifer con una pistola y a Kinamoto con la otra.
Raito: Callaros, y parad ya de una puñetera vez.
Kinamoto: ¡Raito Katsura!
Raito: El mismo.
Lucifer: Parece que das la cara.
Raito: Lo mismo digo... Bastardo.
Lucifer agarró a Raito del brazó y lo lanzó a la pared. Raito se quedó incrustado en la pared y cuando vio que Lucifer se acercaba para darle un puñetazo, el saltó hacia adelante y le dio una patada en el aire.
Nathan Hellsing- Cantidad de envíos: 158
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Re: Metal Zodiac Devil
Capítulo 14: Encarcelado.
Lucifer se colocó en la ventana.
Lucifer: Mantenlo vivo. Creo que luego me será necesario.
Kinamoto: Está bien. - Marcó unos números en su cell. – Seguridad, tengo a Raito Katsura en mi Despacho. Vengan a detenerle y encarcelarle.
Seguridad: Sí, señor.
Kinamoto: Por fin estás detenido... Ahora, Lucifer me dará la Inmortalidad, y ni tú ni nadie podrás detenerme... Este es tu fin.
Los guardias de Seguridad entraron por la puerta, armados.
Guardia: ¿Éste es? – Señalando a Raito.
Kinamoto: Sí, este es.
Los guardias cogieron a Raito y lo sacaron del Despacho.
- En otro lugar –
Mitsuko y Shino observaron el combate.
Mitsuko: ¿Qué vamos a hacer?
Shino: Esperar a Koji. Él sabrá qué hacer.
Mitsuko: Tienes razón.
Mitsuko y Shino daban vueltas por la casa, preocupados. Raito no podía salir. Debían sacarlo de un modo u otro. Debían hacer algo. Lo que no sabían es QUÉ hacer. Lucifer cada vez iba ganando más terreno. Y para colmo Raito estaba detenido. En sus mentes se abrieron todas las incógnitas disponibles.
-En la Central –
Koji estaba en su mesa, leyendo el periódico, cuando de fondo se oyeron unos gritos colectivos, gritos de triunfo y victoria. Koji estaba anonadado. No podía imaginar qué pasó. Salió de la sala y se dirigió a la sala donde se oían los gritos. Abrió la puerta. Todos los policías estaban reunidos en aquella sala, de fiests. Koji se acercó a uno.
Koji: ¿Qué pasa?
Policía: ¡Raito Katsura fue detenido!
Koji se quedó estupefacto. Aquello era increíble. No... No podía ser... Raito no podía estar encerrado en la cárcel. Se dirigió a su mesa y marcó un número.
Koji: ¿Mitsuko?
Mitsuko: Dime.
Koji: ¿Es cierto que Raito está detenido?
Mitsuko: Sí. Lucifer casi le da tu nombre a Kinamoto, pero Raito apareció. Raito se enfrentó a Lucifer pero quedó insconciente
Koji: Está bien... Voy hacia allá.
- En la cárcel –
Raito estaba tirado en el suelo. Acababa de despertar. Le dolía la cabeza. Al recuperar la consciencia, se dio cuenta de que estaba encerrado. Estaba en la cárcel. Seguramente Kinamoto le encarceló. Empezaba a ponerse nervioso.
Raito: (Mierda. Estoy encerrado. Y seguramente... Lucifer esté a punto de empezar su conquista... No sé qué hacer... Lucifer... ¡CABRÓN!
Lucifer se colocó en la ventana.
Lucifer: Mantenlo vivo. Creo que luego me será necesario.
Kinamoto: Está bien. - Marcó unos números en su cell. – Seguridad, tengo a Raito Katsura en mi Despacho. Vengan a detenerle y encarcelarle.
Seguridad: Sí, señor.
Kinamoto: Por fin estás detenido... Ahora, Lucifer me dará la Inmortalidad, y ni tú ni nadie podrás detenerme... Este es tu fin.
Los guardias de Seguridad entraron por la puerta, armados.
Guardia: ¿Éste es? – Señalando a Raito.
Kinamoto: Sí, este es.
Los guardias cogieron a Raito y lo sacaron del Despacho.
- En otro lugar –
Mitsuko y Shino observaron el combate.
Mitsuko: ¿Qué vamos a hacer?
Shino: Esperar a Koji. Él sabrá qué hacer.
Mitsuko: Tienes razón.
Mitsuko y Shino daban vueltas por la casa, preocupados. Raito no podía salir. Debían sacarlo de un modo u otro. Debían hacer algo. Lo que no sabían es QUÉ hacer. Lucifer cada vez iba ganando más terreno. Y para colmo Raito estaba detenido. En sus mentes se abrieron todas las incógnitas disponibles.
-En la Central –
Koji estaba en su mesa, leyendo el periódico, cuando de fondo se oyeron unos gritos colectivos, gritos de triunfo y victoria. Koji estaba anonadado. No podía imaginar qué pasó. Salió de la sala y se dirigió a la sala donde se oían los gritos. Abrió la puerta. Todos los policías estaban reunidos en aquella sala, de fiests. Koji se acercó a uno.
Koji: ¿Qué pasa?
Policía: ¡Raito Katsura fue detenido!
Koji se quedó estupefacto. Aquello era increíble. No... No podía ser... Raito no podía estar encerrado en la cárcel. Se dirigió a su mesa y marcó un número.
Koji: ¿Mitsuko?
Mitsuko: Dime.
Koji: ¿Es cierto que Raito está detenido?
Mitsuko: Sí. Lucifer casi le da tu nombre a Kinamoto, pero Raito apareció. Raito se enfrentó a Lucifer pero quedó insconciente
Koji: Está bien... Voy hacia allá.
- En la cárcel –
Raito estaba tirado en el suelo. Acababa de despertar. Le dolía la cabeza. Al recuperar la consciencia, se dio cuenta de que estaba encerrado. Estaba en la cárcel. Seguramente Kinamoto le encarceló. Empezaba a ponerse nervioso.
Raito: (Mierda. Estoy encerrado. Y seguramente... Lucifer esté a punto de empezar su conquista... No sé qué hacer... Lucifer... ¡CABRÓN!
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Re: Metal Zodiac Devil
Capítulo 15: El Pasado.
Mitsuko estaba nerviosa, temblando, sus extremidades no se dejaban controlar, bajo los recuerdos que vagueaban por su cabeza...
Shino: ¿Estás bien?
Mitsuko: No sé... Me voy a recostar.
Shino: Está bien. Recuéstate.
Mitsuko se recostó en su cama. Estaba dolorida por los recuerdos. Unos recuerdos, que cada vez que se encontraba en un estado de nervios, los recordaba.
-Flash Back –
Mitsuko no era más que una niña de pelo corto y azulado, de dulces ojos verdes. Estaba en el bosque, con unos niños.
Niño 1: Al parecer, en esa casa existen fantasmas. – Señaló una casa al final del bosque.
Mitsuko: Puras patrañas. No me las creo.
Niño 2: ¿Qué tal si entramos?
Niño 3: Venga entremos.
Mitsuko: Está bien. Ya veréis que es mentira.
Los niños cruzaron el bosque. Era de noche. El sitio estaba sólo alumbrado por la luz de la luna llena. Era una visión aterradora la casa. Hacía frío. Era una casa de 2 pisos, de madera, bastante antigua. No se podían ver signos de luz por las ventanas.
Niño 2: Entremos.
Abrieron la puerta de una patada. El sitio estaba vacío... De repente, la puerta se cerró sola... No se notaba el viento... Estaban solos...
Niño 3: ¿Qué pasa acá? – Asustado.
Los niños se sentían solos... Como si supieran que eran presas de algo. Sus corazones latían a una velocidad vertiginosa... Sus ojos buscaban desesperadamente algo, algún rastro que demostrase que su miedo era irracional... Cada sonido, por débil que se oyera, para ellos era como el sonido de un disparo de fusil... Sentían una gran ansiedad, al saber que estaban dentro de algo desconocido.
Niño 1: ¡Salgamos de aquí!
¿?: ¡NO! – Se oyó una voz que podría helar cualquier aliento, por cálido que fuera. No se veía a nadie... El sitio estaba completamente solo. Aquella voz se oía como un eco, como si la misma casa fuera la poseedora de aquella voz.
Niño 2: ¡Huyamos!
Se dieron la vuelta, y le dieron una patada a la puerta. Ésta se abrió y los 4 salieron corriendo, separándose por el bosque. Mitsuko entró a la puerta de la casa.
Madre: Mitsuko, ¿qué pasa?
Mitsuko: ¡Entramos en la casa Jukin y vimos a una persona de aspecto extraño!
Padre: ¿Cómo se os ocurre entrar en esa casa? ¿Estás tonta?
Mitsuko no paraba de llorar. Vio a un hombre de pelo morado encima de las escaleras de aquella extraña casa... Y le parecía que fue la única que lo vio. Estaba asustada, sin entender por qué razón pudo ver a aquella persona... ¿Sería una persona? ¿Sería ella alguien capaz de ver a las personas? Se quedó dormida... Y al despertar...
Madre: ¡Despierta!
Mitsuko: ¿Qué pasa?
La madre sacó un periódico. Le abrió una página en concreto, donde las fotos de 3 chicos aparecían encabezando una noticia, en la cual se explicaba que aquellos niños aparecieron misteriosamente muertos en sus camas, desangrados.
Mitsuko: Esos chicos son...
Madre: Tú fuiste ayer a la casa con ellos, ¿cierto?
Mitsuko: Sí.
Madre: Acabas de meterte en un lío...
La madre salió del cuarto. La niña estaba sola, en la cama, pensativa... Sus muertes no fueron casualidad, eso estaba claro. Debía hacer algo. Pero no sabía qué...
Mitsuko: (Entramos en una casa extraña. Oímos una voz de una persona que sólo yo soy capaz de ver. Al día siguiente, los que no le vio murieron. Acá pasa algo).
Mitsuko decidió volver a la casa. Abrió la puerta. El miedo azotaba su cuerpo. Pero ya estaba decidida. Dio un paso al frente.
Mitsuko: ¿Quién eres?
¿?: Así que ayer pudiste verme. ¿Me tienes muerto?
Mitsuko: Los otros chicos que no te vieron y que estuvieron conmigo despertaron muertos. Yo te vi, y aún sigo viva. ¿Por qué?
¿?: Porque yo los maté.
Mitsuko tragó saliva. No se esperaba aquello como respuesta. Estaba al frente del asesino de sus amigos... Su corazón le decía que corriese... Pero algo más, que le dominaba, le decía que escuchase al hombre.
Demonio: Soy... Un Demonio. Mi alma era pura, hasta que fue contaminada por el poder de la oscuridad. Antes era un asesino en serie, un criminal. Desde que me convertí en Demonio, llevo toda mi vida encerrado en esta casa.
Mitsuko: Deja de asesinar gente o...
Demonio: ¿O qué? ¿Una niña pequeña va a poder conmigo?
Mitsuko tragó saliva. Debía reconocer que el Demonio tenía razón. Estaba entre la delgada línea entre la vida y la muerte. Estaba pensando por activa y por pasiva, pero ciertamente, no se le ocurría nada. Todos los miedos se les fundieron en uno solo. El Demonio se acercaba a ella. Ella le pegó con el puño. Impresionantemente, el Demonio desapareció en un vaho blanco.
Mitsuko: ¿Cómo pude hacerlo?
De repente, la puerta se abrió, y apareció su padre.
Padre: ¡Hija, te dije que no volvieras! ¡Ya no perteneces a esta familia!
Mitsuko estaba llorando. Simplemente por hacer algo que ni ella misma entendía...
Mitsuko: ¡Padre! – Le gritó.
Padre: No dejaré que mi hija... Sea una demoníaca. Ves fantasmas... No eres una persona normal... Eres escoria. – Le pegó una cachetada a su hija.
Mitsuko no pudo aguantar el que su padre no le aceptase. Y tomó la dolorosa decisión de salir corriendo... Salió corriendo... Y no volvió.
Mitsuko estaba nerviosa, temblando, sus extremidades no se dejaban controlar, bajo los recuerdos que vagueaban por su cabeza...
Shino: ¿Estás bien?
Mitsuko: No sé... Me voy a recostar.
Shino: Está bien. Recuéstate.
Mitsuko se recostó en su cama. Estaba dolorida por los recuerdos. Unos recuerdos, que cada vez que se encontraba en un estado de nervios, los recordaba.
-Flash Back –
Mitsuko no era más que una niña de pelo corto y azulado, de dulces ojos verdes. Estaba en el bosque, con unos niños.
Niño 1: Al parecer, en esa casa existen fantasmas. – Señaló una casa al final del bosque.
Mitsuko: Puras patrañas. No me las creo.
Niño 2: ¿Qué tal si entramos?
Niño 3: Venga entremos.
Mitsuko: Está bien. Ya veréis que es mentira.
Los niños cruzaron el bosque. Era de noche. El sitio estaba sólo alumbrado por la luz de la luna llena. Era una visión aterradora la casa. Hacía frío. Era una casa de 2 pisos, de madera, bastante antigua. No se podían ver signos de luz por las ventanas.
Niño 2: Entremos.
Abrieron la puerta de una patada. El sitio estaba vacío... De repente, la puerta se cerró sola... No se notaba el viento... Estaban solos...
Niño 3: ¿Qué pasa acá? – Asustado.
Los niños se sentían solos... Como si supieran que eran presas de algo. Sus corazones latían a una velocidad vertiginosa... Sus ojos buscaban desesperadamente algo, algún rastro que demostrase que su miedo era irracional... Cada sonido, por débil que se oyera, para ellos era como el sonido de un disparo de fusil... Sentían una gran ansiedad, al saber que estaban dentro de algo desconocido.
Niño 1: ¡Salgamos de aquí!
¿?: ¡NO! – Se oyó una voz que podría helar cualquier aliento, por cálido que fuera. No se veía a nadie... El sitio estaba completamente solo. Aquella voz se oía como un eco, como si la misma casa fuera la poseedora de aquella voz.
Niño 2: ¡Huyamos!
Se dieron la vuelta, y le dieron una patada a la puerta. Ésta se abrió y los 4 salieron corriendo, separándose por el bosque. Mitsuko entró a la puerta de la casa.
Madre: Mitsuko, ¿qué pasa?
Mitsuko: ¡Entramos en la casa Jukin y vimos a una persona de aspecto extraño!
Padre: ¿Cómo se os ocurre entrar en esa casa? ¿Estás tonta?
Mitsuko no paraba de llorar. Vio a un hombre de pelo morado encima de las escaleras de aquella extraña casa... Y le parecía que fue la única que lo vio. Estaba asustada, sin entender por qué razón pudo ver a aquella persona... ¿Sería una persona? ¿Sería ella alguien capaz de ver a las personas? Se quedó dormida... Y al despertar...
Madre: ¡Despierta!
Mitsuko: ¿Qué pasa?
La madre sacó un periódico. Le abrió una página en concreto, donde las fotos de 3 chicos aparecían encabezando una noticia, en la cual se explicaba que aquellos niños aparecieron misteriosamente muertos en sus camas, desangrados.
Mitsuko: Esos chicos son...
Madre: Tú fuiste ayer a la casa con ellos, ¿cierto?
Mitsuko: Sí.
Madre: Acabas de meterte en un lío...
La madre salió del cuarto. La niña estaba sola, en la cama, pensativa... Sus muertes no fueron casualidad, eso estaba claro. Debía hacer algo. Pero no sabía qué...
Mitsuko: (Entramos en una casa extraña. Oímos una voz de una persona que sólo yo soy capaz de ver. Al día siguiente, los que no le vio murieron. Acá pasa algo).
Mitsuko decidió volver a la casa. Abrió la puerta. El miedo azotaba su cuerpo. Pero ya estaba decidida. Dio un paso al frente.
Mitsuko: ¿Quién eres?
¿?: Así que ayer pudiste verme. ¿Me tienes muerto?
Mitsuko: Los otros chicos que no te vieron y que estuvieron conmigo despertaron muertos. Yo te vi, y aún sigo viva. ¿Por qué?
¿?: Porque yo los maté.
Mitsuko tragó saliva. No se esperaba aquello como respuesta. Estaba al frente del asesino de sus amigos... Su corazón le decía que corriese... Pero algo más, que le dominaba, le decía que escuchase al hombre.
Demonio: Soy... Un Demonio. Mi alma era pura, hasta que fue contaminada por el poder de la oscuridad. Antes era un asesino en serie, un criminal. Desde que me convertí en Demonio, llevo toda mi vida encerrado en esta casa.
Mitsuko: Deja de asesinar gente o...
Demonio: ¿O qué? ¿Una niña pequeña va a poder conmigo?
Mitsuko tragó saliva. Debía reconocer que el Demonio tenía razón. Estaba entre la delgada línea entre la vida y la muerte. Estaba pensando por activa y por pasiva, pero ciertamente, no se le ocurría nada. Todos los miedos se les fundieron en uno solo. El Demonio se acercaba a ella. Ella le pegó con el puño. Impresionantemente, el Demonio desapareció en un vaho blanco.
Mitsuko: ¿Cómo pude hacerlo?
De repente, la puerta se abrió, y apareció su padre.
Padre: ¡Hija, te dije que no volvieras! ¡Ya no perteneces a esta familia!
Mitsuko estaba llorando. Simplemente por hacer algo que ni ella misma entendía...
Mitsuko: ¡Padre! – Le gritó.
Padre: No dejaré que mi hija... Sea una demoníaca. Ves fantasmas... No eres una persona normal... Eres escoria. – Le pegó una cachetada a su hija.
Mitsuko no pudo aguantar el que su padre no le aceptase. Y tomó la dolorosa decisión de salir corriendo... Salió corriendo... Y no volvió.
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